• ¡POR SI NO LO SABÍAS! Pezones: 7 datos curiosos sobre esta zona erógena que puede producir orgasmos

    El pezón es la parte central, eréctil y más prominente de los pechos tanto masculinos como femeninos y cumple, en el caso de las mujeres, una función vital. Puede que no reparemos mucho en ellos salvo si, como hemos comentado, deben ponerse al servicio de un niño lactante, mantenemos relaciones sexuales o se nos ocurre la no tan brillante idea de ponernos un piercing.

    El pezón es la parte central, eréctil y más prominente de los pechos tanto masculinos como femeninos y cumple, en el caso de las mujeres, una función vital para el ser humano, aunque hay mucho más.

    1. Tres pezones o más

    Tal cual. Este fenómeno biológico de pezones adicionales se llama politelia, aunque carecen de glándula mamaria. Pueden llegar a pasar por verrugas o lunares y si son muy grandes puede ser necesaria su extirpación. Algunos famosos como Mark Wahlberg o Bradley Cooper son la prueba de que no es algo tan extraño, aunque sí poco frecuente.

    2. Diferente tamaño, ubicación, forma, color

    Es normal que su tamaño, ubicación o forma sean diferentes. Los pezones no tienen por qué ser simétricos e idénticos. El problema viene cuando ese cambio se produce de manera repentina en uno de ellos y va acompañado de ciertas molestias. También es habitual que la forma y el color puedan varias. De hecho, durante el embarazo, los pezones se oscurecen.

    3. Pezones invertidos

    Aunque lo normal es que sea una protuberancia, se pueden producir casos de pezones planos o invertidos. Si siempre ha sido así, no debe haber ningún problema para que cumplan su función. Si súbitamente alguno de ellos se retrae, lo que puede ser síntoma de que algo no va bien.

    4. Duelen y sangran

    Puede que se deba al embarazo, a grietas, a eccemas o a la fricción cuando hacemos deporte pero lo cierto es que los pezones duelen y puede llegar a producirse sangrado. Palabras mayores es cuando se produce la enfermedad de Paget, un tipo de cáncer poco común que afecta a la piel del pezón y la areola. Sus síntomas son picazón, cosquilleo o enrojecimiento, piel descamada e incluso secreción amarillenta o sanguinolenta.

    5. Cuidado con los piercings

    Puede que no sea una buena idea ponerte un pendiente en el pezón porque puede ser muy doloroso en casos de mastitis u obstrucción mamaria. Además se pueden dañar los conductos por los que sale la leche, se pueden producir reacciones alérgicas y, en caso extremos de ausencia de higiene, se puede llegar a contraer hepatitis o VIH.

    6. Zona erógena: nipplegasm

    Este término viene a sugerir básicamente que a través de la estimulación del pezón y areola, zona erógena repleta de terminaciones nerviosas, se puede llegar a conseguir un orgasmo. No todo el mundo es capaz de alcanzarlo pero la evidencia científica concluye que, haciéndolo de manera adecuada, es posible alcanzarlo.

    7. Areola: con pelo y pequeños bultos

    La presencia de folículos capilares en la areola explica la aparición de vello en la zona por lo que no es raro que a las mujeresles crezca, cuanto ni más a los hombres. Aunque también puede ser síntoma de un desorden hormonal. Además, es normal que haya unos pequeños bultos cuya función no es otra que, mediante una secreción, mantener hidratado el pezón durante la lactancia. Glándulas de Montgomery se llaman.

     

    AS / NAM / Samdy Godoy

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