• ¡MERMA LA PRODUCCIÓN! Inflación en alimentos desciende al ritmo de la caída del consumo

    Aunque el clima social y económico del país ha experimentado estados colectivos de una percepción de que los precios se equilibran esporádicamente, eso no implica ni mucho menos es indicio de que la crisis se está solucionando. Todo lo contrario, representa una fuerte caída del consumo, marcada no solo por el hecho de que el 80% de los venezolanos tienen un poder adquisitivo prácticamente nulo, sino también porque así como cayó su poder de compra, también lo ha hecho su consumo, lo cual ha repercutido en una baja de los precios.

    Según datos de la firma Econométrica, de mayo a junio de 2019 los precios de carnes bajó 6%, mientras que el aceite descendió 19%, café 15% y hortalizas 12%.

    Esto se debe a una merma en la producción agropecuaria, que actualmente solo abastece el 20% del consumo nacional. Otro factor es la reducción del flujo de ingresos para importar insumos necesarios en la producción de esos rubros, tanto por la hiperinflación, la distorsión cambiaria bolívar-dólar y las restricciones en las importaciones desde Estados Unidos por las sanciones financieras del gobierno de Donald Trump contra el gobierno de Nicolás Maduro.

    De acuerdo con la ONG Cáritas Venezuela, el consumo de harinas, cereales y granos se desplomó 32% durante el primer trimestre del año, los tubérculos lo hicieron 24% y los lácteos 17%. La reducción en la demanda de esos rubros disminuyó sus precios debido a que los inventarios se quedaron estancados, los productos lácteos se pierden por los constantes apagones y los distribuidores ven bajas en sus ventas, y por ende, en su capacidad para reponer inventarios, lo cual reduce su oferta y el resultado final es una disminución del valor de sus productos.

    Econométrica reportó que la inflación en alimentos y bebidas no alcohólicas descendió de 52% en mayo a 17% en junio de este año

    Este es uno de los rubros que más se ha reducido en cuanto a la inflación de sus precios, pero también se debe a la misma causa; una caída del consumo por la falta de créditos bancarios, la devaluación total continua de la moneda nacional, la brecha socioeconómica por la dolarización de facto que hay en el país y la incesante hiperinflación que el gobierno de Maduro no se preocupa en controlar.

    “La caída del consumo está ligada al desplome de la capacidad de compra del venezolano. Hay productos cuyo consumo ha caído en los últimos años hasta en 90%. Mientras no se recupere el salario real de los venezolanos eso va a seguir ocurriendo”, dijo el economista Luis Oliveros en una entrevista para un medio digital de Caracas.

    La explicación de Oliveros se basa en que mientras la economía del país se haga cada vez más cerrada y pequeña en todos sus niveles, así como que siga perenne la desintegración de la economía familiar y personal de la sociedad venezolana, el consumo podría llegar a un punto de colapso en el que la economía nacional se estanque de manera mucho más prolongada que hasta los actuales momentos.

    Ricardo Serrano

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