viernes 27 de enero de 2023

¡URGEN POLÍTICAS ALIMENTARIAS! Directora de Seguridad Alimentaria advierte severa crisis humanitaria en Maracaibo

La situación nutricional en el Zulia es grave y la de la principal ciudad del estado no escapa de esta realidad. “La política también mata de hambre, dejando a miles y centenares de personas desnutridas en nuestro estado y en el país”, así lo ha señalado María Laura Atencio, recién nombrada Directora de Seguridad Alimentaria de la nueva administración de la Alcaldía de Maracaibo.

A juicio de la experta nuestra ciudad, la más próspera de Venezuela: “se convirtió en estos últimos 22 años en una ciudad fantasma, caótica, contaminada y mal alimentada, siendo este el resultado de una gestión económica y social espantosa, alta inflación, caída de la actividad económica y políticas sociales erráticas”.

En ese sentido, la vocera de la municipalidad, considera que el Gobierno Nacional y regional no han sabido dar respuesta a las problemáticas, ambos estaban en manos de los aliados de la dictadura de Nicolás Maduro: “La codicia de unos pocos ha sido la debacle para muchos. Con su incompetencia, han incrementado la inseguridad alimentaria y la desnutrición de nuestros niños, quienes además con sus ideas socialistas acabaron con el aparato económico del país”.

La vocera, ofrece críticas cifras que denotan la delicada situación de crisis humanitarioa que atraviesa la entidad. “Según los últimos estudios de las encuestas realizadas por La Comisión para los Derechos Humanos del estado Zulia (CODEHZ), los marabinos necesitan 23 veces más del dinero que perciben para poder adquirir la canasta básica alimentaria en comparación con el promedio nacional, convirtiéndose en el costo de la vida es más caro. El gobierno cree que con las cajas CLAP van a resolver los problemas y están muy equivocados; no llegan con la frecuencia que prometen ysu contenido es peor por la baja calidad de los alimentos que suministran y su escaso valor nutritivo”.

Estudios que ha realizado, junto a su equipo de trabajo, le permiten asegurar que 94% de los marabinos presenta inseguridad alimentaria; todo ello –argumenta- aunado a factores como la escasez de gas doméstico, los problemas eléctricos, la acumulación de basura en las calles y el suministro de agua impactan directamente en la preparación e higiene de los alimentos, exponiendo a los marabinos, sobre todo a los niños, a enfermedades que puedan producir cuadros diarreicos y no todos pueden asistir a centros de salud que se encuentran actualmente en condiciones deplorables.

Paralelamente, afirma que la desnutrición crónica es la más peligrosa, porque el peso puede recuperarse pero la talla, la altura de los niños, se ve afectada y este tipo de situaciones solo se ve en regiones devastadas gravemente por el hambre, como en algunos países de África, o en la época de la postguerra luego de la II Guerra Mundial.

“Todo ello ha ocurrido ante la mirada de un municipal hambreador, que defiende esta dictadura enquistada en el poder”, asegura.

Frente a ello, precisó que: “llegué a esta responsabilidad con la intención de desarrollar todas mis habilidades profesionales desde la nutrición comunitaria. Me interesa hacerle frente como experta y no como una demagoga. Aportaré lo que sé para mejorar la calidad de vida; hay que impulsar la lactancia materna y la nutrición materno infantil como base fundamental para el desarrollo de una sociedad sana. Estamos comprometiéndonos con los marabinos en la lucha por atender sus necesidades, darles repuestas y soluciones oportunas para mejorar su salud y calidad de vida. Tenemos nuestros ojos puestos en materia nutricional, pero también en que es fundamental para obtener resultados, mejorar las condiciones a los servicios básicos y al saneamiento ambiental de la ciudad”.
Para ello, adelanta, que han sostenido encuentros con todos los sectores ecomómicos de la ciudad a fin de aportar facilidades a los ciudadanos para que puedan tener una alimentación variada y más balanceada, educándolos para poder recuperar a la población vulnerable, sobre todo a los niños que hoy, en muchas de nuestras parroquias, padecen desnutrición aguda y crónica y esto no es fruto de nuestra imaginación. Es una realidad objetiva, observable y verificable.

Para la experta, la desnutrición crónica es la más peligrosa, porque el peso puede recuperarse pero la talla, la altura de los niños. “No tendrán las mismas capacidades. posiblemente tengan problemas para desempeñarse en sus actividades escolares (si es que asisten) y su salud será más vulnerable que la de los niños bien nutridos. Es por eso que hoy estamos aquí, porque esa es la situación que se vislumbra para Maracaibo y Venezuela, y hoy podemos actuar, hoy podemos cambiar esto”, concluyó diciendo.

 

NAM