Decenas de miles de personas aguardan en el parque principal de Bogotá y bajo una lluvia torrencial la misa al aire libre que oficiará el papa Francisco dedicada a la paz y la reconciliación.

Muchos llegaron al parque Simón Bolívar al amanecer y esperaron pese a la lluvia la celebración de la tarde, el último evento importante de Francisco del día.
Carmen Contreras, de 72 años, viajó 18 horas con su familia en un autobús para la misa. «Ver al papa es una felicidad, ahora puedo morir en paz», dijo a The Associated Press la mujer que padeció cáncer de seno.
Entre la multitud hay venezolanos que huyeron de la escasez de alimentos y medicinas, las protestas violentas y la galopante inflación de su país y esperan que Francisco les ofrezca consuelo sobre el deterioro de la situación en Venezuela. Dorian González, quien lleva cinco meses en Colombia, dice que espera que Francisco «ilumine con su bondad» al presidente Nicolás Maduro «porque estamos sufriendo».

NV1/AP
