martes 15 de septiembre de 2026

¡SEGÚN INVESTIGACIÓN PERIODÍSTICA! Instructor de baile cubano dirigió sabotajes rusos en UE

En redes sociales, un cubano que se hacía llamar «Adrián» o «Dios». Cuentas vinculadas a él publicaron ofertas laborales en Telegram en 2024. «Trabaja como fotógrafo», reza un mensaje escrito en ruso en un grupo sobre trabajo en Polonia. «Interesados enviar currículum, número de teléfono y pasaporte para aplicar a la vacante», dice otro anuncio publicado en un grupo para cubanos en Rusia. «Se solicita personal con experiencia militar para realizar operaciones de monitoreo, inteligencia, logística, maniobras tácticas,» se lee en otro mensaje en español publicado en un grupo de latinoamericanos, prometiendo 1.500 dólares más un bono por cada operación completada.

El hombre detrás del seudónimo «Dios» incitó a varias personas a llevar a cabo actos de sabotaje para Rusia en al menos cuatro países de Europa, revela una investigación realizada por DW y otros tres medios de comunicación europeos. La mayoría de las personas reclutadas procedían de países de habla hispana.

Durante meses, DW y otros medios colaboradores realizaron decenas de entrevistas con funcionarios de seguridad y personas cercanas a los sospechosos. Tras recopilar y analizar expedientes judiciales confidenciales, declaraciones oficiales, publicaciones en redes sociales y datos filtrados, el grupo de reporteros logró revelar la identidad del hombre que se hace llamar «Dios», y reconstruyó cómo logró armar una red de saboteadores para cometer ataques incendiarios en toda Europa.

No todas las personas que alias «Dios» llegó a reclutar completaron sus misiones.

Luis Alfonso Murillo Diosa, colombiano condenado por intento de sabotaje en Europa.

Buscando a los más vulnerables

Una de las personas que «Dios» reclutó fue Luis Alfonso Murillo Diosa, quien para entonces tenía 34 años.

Originario de Caicedo, un pueblo rural del oeste de Colombia conocido por sus paisajes montañosos y sus cultivos, Murillo se crió en una familia de caficultores.

Murillo sirvió en el Ejército colombiano durante seis años y se retiró en 2015, de acuerdo con expedientes verificados por DW. En los últimos años, y como muchos exsoldados, Murillo desempeñó varios trabajos, alternando cursos de barista con períodos como escolta y en el negocio cafetero de su familia.

Luego de varios años de malas cosechas, la empresa familiar se llenó de deudas, contó una persona cercana a la familia a DW. Por esta razón, Murillo decidió alistarse en el Ejército ucraniano a principios de 2024, según muestran expedientes judiciales de su caso. Los combatientes extranjeros que pelean en Ucrania pueden llegar a ganar unos cuantos miles de euros al mes si son desplegados en el frente, un sueldo atractivo para muchos veteranos colombianos.

Murillo se unió a un grupo de Facebook buscando más información sobre el proceso de enlistamiento. Fue entonces cuando «Dios» se puso en contacto con él.

«A menudo, las personas vulnerables son las que se convierten en blanco», dijo Daniela Richterova, profesora asociada de Estudios de Inteligencia en el King’s College de Londres, en referencia a este tipo de reclutamiento. «Personas vulnerables que necesitan dinero, que están dispuestas a viajar por dinero y que no hacen muchas preguntas sobre el propósito de lo que están haciendo».

Arrestado por intento de sabotaje

En un mensaje privado de Facebook, «Dios» se presentó como miembro de una unidad especial y le pidió a Murillo que colaborara con él en «misiones especiales» en Europa en lugar de ir a Ucrania, muestran expedientes clasificados.

Murillo aceptó la oferta, y «Dios» se encargó de organizarlo todo a distancia: boletos de avión, alojamiento y transporte terrestre. Nunca se conocieron en persona, pero «Dios» le dijo que viajaría a Rumania.

Cuando Murillo llegó a Bucarest, en julio de 2024, «Dios» le envió una imagen satelital. La foto marcaba una planta de reciclaje y un pozo de petróleo.  Se suponía que Murillo debía tomar fotos y grabar videos de los lugares y, eventualmente, provocar un incendio.

Sin embargo, el hombre colombiano fue detenido una noche mientras caminaba cerca de la planta de reciclaje tras haber sacado unas fotos.

Expedientes judiciales muestran que Murillo declaró a los investigadores que nunca tuvo la intención de provocar incendio. Agregó que aceptó la oferta de «Dios» para acercarse a Ucrania y que no sabía para quién estaba trabajando realmente.

En 2025, Murillo fue condenado a seis años de prisión por intento de sabotaje.

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NAM

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