• ¿POR QUÉ LAS INSUFRIBLES COLAS DE GASOLINA? Zulia: Hay suficiente combustible, pero un gran déficit de cisternas (Fotos)

    Surtir de gasolina –componente derivado del petróleo- en la capital petrolera del país con las mayores reservas de petróleo probadas en el planeta es un drama incomprensible, inadmisible e inaudito en todos los sentidos y además sobrepasa los límites de lo absurdo. Tanto en estaciones de combustible subsidiadas, como en las dolarizadas, el problema de la distribución apunta a ser la gran causa de ese drama pese a que existen otras razones aguas adentro.

    NAM realizó un recorrido por algunas estaciones buscando la información y “cuchareando” a fondo este “carato” en busca del argumento que explique las razones por las cuales, con todo y la orden emanada del propio Presidente de la República, refrendada y “obedecida” religiosamente por los órganos de seguridad en lo que ellos llaman la coordinación cívico-militar-policial, y además con el compromiso y las gestiones del nuevo Gobierno regional en la materia, todavía Maracaibo y todo el Zulia exhiben largas y eternas colas de carros para surtir combustible, situación que se da en mucho menor escala en las demás entidades del país.

    Cuando metes la cuchara a fondo, sacas de ahí una respuesta “La Distribución”, porque en el Zulia hay gasolina, suficiente gasolina, pero no hay suficientes camiones. En una estación de gasolina, que nos vamos a reservar su nombre para proteger a la fuente de información, el coordinador explicó que para garantizar el despacho en el Zulia están calculadas 40 gandolas diarias con 38 mil litros de gasolina cada una, lo cual es la cuenta matemática que garantizaría un despacho completo a la entidad.

    No obstante, el número de gandolas diarias que opera en el Zulia es de 20 con apenas 23 mil litros cada una, es decir un déficit de 15 mil litros de gasolina por cada camión y un déficit de 20 camiones: “Si a nosotros nos despachan en un día 23 mil litros, nosotros los dividimos entre 40 y eso nos da un despacho para 600 carros; marcamos 600 carros al día y cobramos 0,50 porque somos una estación dolarizada y esos 600 carros, por su respectivo número de placa que le corresponde, surte ese mismo día”.

    Distribución falla + alta demanda = déficit y anarquía

    La fuente argumentó que existen dos problemas fundamentales que contribuyen con el caos, el retraso, el déficit respecto a la demanda y la lentitud:

    1. Primer Problema:

    “hay mucha gente que viene a pedir favores y a pedir la colaboración, son los que llaman  ‘apoyo’ lo cual genera un retraso enorme y va descompletando además la cuenta que llevamos de despacho. Entre ese ‘apoyo’ están contemplados los adultos mayores, algunos pacientes crónicos, personal médico, abogados, jueces, fiscales, que ‘hay que prestarles el apoyo’  y ahí se nos enreda el papagayo, porque si marcamos los 600 carros y nos llegan 50 o 100 carros de ‘apoyo’ entre médicos, bomberos, policías, abogados, jueces,  gente de la tercera edad, lógicamente no podemos surtir a todos, porque no tenemos la cantidad exacta”.

    1. Segundo Problema:

    “La gandola debiera venir para 38 mil litros de gasolina y la envían solo con 23 mil litros, entonces en vez de distribuirse las 40 gandolas que son las de despacho normal para el Zulia, cada una con sus 38 mil litros; solo envían 20 gandolas con 23 mil litros cada una y con eso es con lo que se puede surtir durante el día”.

    ¿Y el llenadero de Bajo Grande?

    Otra fuente vinculada con esta estación y este tema del combustible asegura: “Hay gasolina suficiente, ¿por qué no se surten los 38 mil litros con las 40 gandolas diarias?” Eh allí el acertijo, es allí donde debe escudriñar el dispositivo contra las mafias ¿A dónde va a parar el resto de combustible que no es distribuido en el Zulia y por qué el Zulia teniendo toda su gasolina no envía las gandolas que envían con sus 38 mil litros sino con apenas 23 mil?

    Se infiere entonces que, de realizarse la distribución correcta, es decir, las 40 gandolas al día con sus 38 mil litros de gasolina; una gandola que cubra su despacho inicial pudiera incluso llenar dos veces; cumple con el despacho estipulado, pongamos, de los primeros 20 mil litros y vuelve a Bajo Grande que está aquí mismo en entidad y llena con otros 18 mil litros más y puede reponer en las estaciones que le corresponde, todo lo cual, garantizaría suficiente gasolina para todo el día entero.

    En conclusión

    No existen las cisternas necesarias en el estado Zulia para surtir todas las estaciones de gasolina. Significa que, de 40 cisternas diarias cuantificadas para el Zulia solo operan y con apenas la mitad de los litros estimados con los que deben operar.

    ¿Las razones?

    Las conocidas, o al menos las que les dan a los bomberos, a los administradores de las bombas de gasolina, es el déficit de camiones por falta de repuestos, llámese cauchos, baterías, alguna pieza eléctrica, aceites, entre otros; eso, sin mencionar otros elementos aguas adentro.

    Sin embargo, debe haber otras razones para poder despejar esta incógnita tan distorsionada entre lo que es el deber ser y lo que es la realidad, es decir, expectativa vs realidad. Hay, evidentemente, un mal manejo del recurso, hay actividades aguas adentro que no están claras, pero que deben explicar la razón de esta distorsión.

    Cronología del drama para surtir gasolina

    NAM se adentró en el “inframundo” que es la dinámica diaria de surtir gasolina en una estación subsidiada que, por razones de protección a la fuente no vamos a revelar.

    En ese recorrido, donde pasamos por “uno más” de los “clientes” de esa bomba, descubrimos toda una dinámica, organizada sí, pero con muchos vicios. Veamos:

    • Grupo de WhatsApp o Telegram: El usuario debe formar parte de un grupo de usuarios de equis bomba de gasolina, por donde se difunde lo que ellos llaman “la ruta del día”. Esa ruta del día se adapta al plan de despacho de pico y placa y allí se establece el lugar exacto donde se realizará el proceso de marcar los carros.

    • Difusión de la ruta: Sin una hora precisa y sin seguridad de que se lleve a cabo, el usuario o el grupo entero de usuarios está al pendiente de la red. Una vez enviada “la ruta del día” se activan los usuarios como locos a hacer su cola para marcar los carros.
    • Plan ‘Rápidos y Furiosos’: Los usuarios salen disparados en sus carros hasta el lugar donde se decidió se iba a marcar los vehículos. Algunos conductores ya andan en la calle, pues conocen cuáles son los lugares (son dos o tres sitios) donde los funcionarios deciden marcar los vehículos. Esta es la etapa más compleja y estresante del proceso, porque se forman grandes embotellamientos, la gente se traga las flechas, maneja en contrasentido, se forman altercados con los otros conductores y se arma la de San Quintín.

    • Proceso de marcaje de los carros: Finalizado el estrés en conformar la cola, en aproximadamente un lapso de entre 30 minutos y una hora, comienzan a marcar los vehículos, para lo cual exigen el carnet de circulación y la presencia del dueño del auto o en su defecto un poder de éste que autorice a quien esté conduciendo; también se exige, en el caso de una compraventa o traspaso ese documento si no se posee el título de propiedad.

    • Todos a casa: Finalizado el marcaje de los carros, donde el policía pasa carro por carro verificando que quien esté en el vehículo sea su dueño o el autorizado legalmente a tenerlo, donde incluso se graba al momento de marcar el carro para tener el control preciso, los usuarios se marchan a casa con la seguridad de que, al día siguiente, equiparán sus autos de gasolina.
    • Cola final para surtir: A la mañana siguiente –a mediodía o de tarde, según lo establezca el difusor por el grupo- se escoge el lugar donde se hará la cola que será la definitiva para surtir. En ella, los conductores se van formando de acuerdo con el número que le tocó y una vez formados, el funcionario policial pasa carro por carro entregándole un tique que corresponda con el número con que fue marcado la noche anterior y ese tique es la garantía de que el usuario puede ir a colocar su huella en el biopago cuando ya esté a las puertas de la bomba.

    • Despacho de gasolina: De 10 en 10 o de 20 en 20, según el tamaño y capacidad de la bomba, van pasando los vehículos y en cada lote de 10 o 20, el usuario baja de su carro, con su tique, los cuatro bolívares o el dólar que debes pagar para poner tu huella en el biopago y que éste emita el comprobante de pago que vas a entregar al bombero cuando éste, finalmente, te equipe el carro con solo 30 litros que es el límite estándar para cada vehículo.

    Distorsiones del proceso:

    • Antes que el presidente Maduro diera la orden de “apretar las tuercas” y acabar con las mafias de gasolina, en esta estación de referencia marcaban entre 100 y 150 carros, teniendo despacho para unos 300 a 400 carros ¿Por qué solo marcaban 100 o 150 carros? ¿Qué hacían con el resto del combustible que no despachaban ese día?
    • Posterior a la orden presidencial, la misma bomba de gasolina comenzó a marcar entre 300 y 400 carros, lo que corresponde de acuerdo al despacho de la gandola para esa bomba.
    • Algunos usuarios marcan para determinado número de placa y vuelven a marcar para volver a echar quitándole la placa al carro para que no se den cuenta que ya surtió ¿Por qué la autoridad permite que un carro sea marcado, pase el biopago y eche gasolina sin su placa exhibida?
    • Los funcionarios priman el marcaje a quienes les paguen “una colaboración” o sencillamente para quienes sean “amigos, panas, familiares o familiares del dueño de la bomba etcétera”, todo lo cual, indica que si yo quedé en el puesto 200, al final me van a marcar con el número 250, porque delante de mi hay 50 “apoyos” que se me colaron ¿Quién restringe esa práctica, cómo se controlan esos “apoyos”?

    La verdad que es un “inframundo” es toda una dinámica compleja donde lo que impera es la corrupción, el contravenir la ley, sin resolver además el tema de quienes, viven de ese negocio.

    Un usuario consultado en esta bomba nos explicó: “En mi casa hay cuatro carros, todos con placas distintas, hay dos con la misma placa; yo echo hoy, por ejemplo, y cuando llego a la casa le saco la gasolina, la deposito en un bidón y cuando vuelva a tocarle a ese carro por la placa, vuelvo a echar y le vuelvo a sacar y así. La gasolina la vendo, porque ya tengo mis clientes que no hacen cola, porque prefieren pagar por la gasolina y de eso vivo”.

    Inclusive hay gente que tienen varias placas, es decir placas con diferentes números terminales, que se las adhieren a un mismo carro para surtir todos los días.

    ¿Por qué no acabas con esa práctica, que, como quiera que sea, si no es, se parece a lo que llaman “bachaqueo”? ¿Quién incita a esta práctica, no están involucrados los mismos policías o algunos de ellos en esa práctica?

    Son muchos los elementos y los vicios que hoy existen tras la dinámica del despacho de combustible, principalmente en el Zulia que es el estado que nos compete. Si de acabar las mafias se trata, la tarea parece ser titánica, aunque, asumiendo cada cosa cual corresponde, sería más sencillo ir normalizando lo que ya es algo anormal, un fluido y sencillo trámite de entrar a una bomba de gasolina sin más que el carro demandando un poquito de gasolina.

    NAM/Equipo Especial

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