De las cuatro vías sugeridas en la declaración del 8 de marzo del 2016 fue el referendo revocatorio la que terminó “agarrando calle”, calle que –tras superar numerosos obstáculos- se estrelló contra la decisión del régimen de bloquear el RR. En efecto, el 20 de Octubre de 2016 el CNE “suspende” la recolección de las firmas del 20% del padrón electoral, único requisito legalmente previsto para la convocatoria del Revocatorio. Aunque ese escenario era muy previsible, el impulsor original del RR (el partido Primero Justicia, que además monopolizó su coordinación y ejecución), no tenía preparadas respuestas lógicas ni caminos alternativos, y se quedó literalmente “sin política”.
Y con ellos, el resto de la oposición. El 26 de Octubre de 2016, ante una multitud congregada en la autopista Francisco Fajardo de Caracas, dirigentes fundamentales de la Unidad en vez de plantear al país un nuevo rumbo de lucha le ofrecieron tres ocurrencias demagógicas: El “juicio al presidente” (que no existe en la Constitución), su destitución por “abandono del cargo” (¿alguien recuerda esa excentricidad tropical, y en que paró?) y la “marcha a Miraflores”, dejavú del 11 de Abril de 2002, vana pretensión de sustituir con una marcha, es decir, con una actividad, la ausencia de estrategia.
Las tres ocurrencias se disiparon en noviembre, mes en el que también colapsó la iniciativa de diálogo que se inició el 30 de octubre y finalizó el 6 de diciembre. Después de esa fecha la oposición se fue de vacaciones navideñas, pero la crisis se agudizó: El 17 de diciembre el país estalla por el irresponsable anuncio gubernamental de retirar de circulación los billetes de 100 bolívares. Cinco muertos y más de 300 negocios saqueados fue el saldo de esa revuelta popular espontanea. Ese pueblo indignado no tuvo dirección y peleó solo. La oposición terminó ese año sin atender los insistentes llamados del entonces Secretario Ejecutivo de la MUD sobre la necesidad de entregar al país un balance autocrítico de un 2016 al que entramos con el inmenso capital político de la victoria del 6D-2015, y salimos sin nada.
