El Ministerio de Energía y Minería de Argentina informó que el incremento entre un 4,5% y 5%, conocido como tarifazo, entró en vigencia.
El incremento se debe a la modificación del Impuesto a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono del 6,7% establecido por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
El litro de nafta súper pasó de 25,24 pesos (1.01 dólares) a valer 26,37 pesos (1.06 dólares); la Premium, que costaba $ 29,28 (1.17 dólares) pasó a costar $ 30,6 (1,20 dólares).
Por su parte el diesel común,ubicado en 22,06 pesos (0.88 dólares) subió a $ 23,16 (0.93 dólares) y el gasoil premium, de 25,70 pesos (1.03 dólares), llegó a los $ 26,98 (1.08 dólares), reseña Telesur.
Este nuevo incremento se suma a las tarifas que han aumentado con respecto a servicios básicos como la luz y el gas.
Va en aumento
Un estudio publicado en abril pasado por el Centro de Investigación y Formación la República Argentina (Cifra-CTA) develó que desde diciembre de 2015, año en que Mauricio Macri llegó a la Presidencia, el precio del gas para el área metropolitana de Buenos Aires registraron incrementos entre 400% y 920%.
De acuerdo a Cifra -CTA la suma de los aumentos en gas y electricidad, pasó de representar el 1,4% al 7,4% del salario promedio de los trabajadores registrados del sector privado y del 2,7% al 14,5% de los ingresos laborales del conjunto de los ocupados entre fines de 2015 y abril de 2018.
Desde el inicio del aumento de las tarifas tras la asunción de Macri a la Presidencia en diciembre de 2015, organizaciones sociales, sindicatos, grupos defensores de Derechos Humanos, han llamado a masivas movilizaciones en contra del aumento de las tarifas.
Las organizaciones sociales también han denunciado que el alza en los precios de luz y gas se ha traducido en el aumento en los indicadores de pobreza, desigualdad social, precarización laboral entre otros.
NAM/AVN
