Su nombre es Vlada Dzyuba y solo tenía 14 años. Pero ya había comenzado a trabajar como modelo y se había mudado de Rusia a China para hacerlo. Allí entró en coma tras un fashion show de 13 horas de duración, lo que desembocó en su fallecimiento. En su contrato se prohibía que modelara más de tres horas a la semana debido a una enfermedad crónica que sufría, pero en la práctica sus horarios fueron mucho más allá y la llevaron a un terrible final.
La joven tenía un contrato de tres meses en China en el que se estipulaba que solo podía trabajar tres horas a la semana. Pero esto era solo sobre el papel, en la realidad está claro que trabajaba muchas más horas. «Nadie esperaba que esto pudiera llevar a estas consecuencias. Ahora estamos recogiendo lo que hemos sembrado» afirma Elvira Zaitseva, responsable de la agencia de modelos Perm en la que trabajaba Vlada.

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