La dinámica política en el Reino Unido, una de las principales potencias de Europa y del mundo, se encuentra en un punto álgido en el que están en juego los intereses y el futuro económico, comercial, geopolítico, político y social del país. Y es que la reina Isabel II, de Inglaterra, aprobó la mañana de este lunes una ley que pide el aplazamiento y postergación de la salida del Reino Unido de la Unión Europea, informó AFP.
Este anuncio llevó a un efecto casi inmediato, puesto que el presidente de la Cámara de los Comunes (Parlamento), John Bercow, anunció que deja su cargo. Esto se debe a la falta de acuerdo y consenso en esa instancia, cuya mayoría se opone a la salida británica de la UE y está trabajando en una estrategia a través de una ley que impida por mayoría de diputados la intención del primer ministro, Boris Johnson, de disolver el Parlamento, convocar a nuevas elecciones con una mayoría a su favor y decretar el Brexit para octubre.
Antes de este anuncio, el primer ministro le pidió al Parlamento que adelante las elecciones de los diputados, pero su solicitud no ha sido respondida. La tensión política se encuentra en pleno apogeo. Los ciudadanos británicos exigen la salida, pero otra parte de la población apoya la permanencia, que es la postura del Parlamento.
NAM/Ricardo Serrano (Twitter: RS_Journalist)
