El cementerio Corazón de Jesús ubicado en la parroquia chiquinquira, se encuentra entre la desidia y el abandono. Tumbas y osarios profanados, grama alta, muros destruidos, falta de iluminación y una grave falla de seguridad, son los principales problemas que afectan a los familiares de los difuntos, que entre lágrimas e indignación relatan cómo vulneran la tranquilidad del descanso de sus allegados.
El señor Denny Urdaneta, es uno de los afectados, ya que la mayoría de sus familiares descansan en este camposanto. Su mama, quien falleció hace 3 años fue exhumada de manera irregular, por quienes trabajaban en ese entonces en el cementerio, además agregó que el caso está en fiscalía sin embargo, permanece aún sin esclarecerse.
Entre sollozos, el señor Urdaneta relató cómo ocurrió este hecho “a mi mama la sacaron sin esperar a que los familiares la vieran ni nada, sacan a mi mama la ponen arriba de una tumba desnuda, la vuelven a tapar y nosotros la revisamos y no le faltaba nada, pero no es el cuerpo en si es el sufrimiento que nos causan constantemente, ahora volvieron otra vez a romper la tumba, no queremos politizar el asunto, pero hacemos un llamado a trabajar juntos”
Por otra parte, las principales autoridades de la Alcaldía de Maracaibo órgano que regula el cementerio Corazón de Jesús, señalan como principal problema a la inseguridad y la falta de vigilancia.
Jose Delgan, Presidente del Sindicato Único Socialista de Empleados Públicos de la Alcaldía de Maracaibo, atribuyo los problemas de seguridad a “algunas personas que quieren capitalizar el dolor de los familiares de los fallecidos por lo que estamos realizando un proceso de identificación con nuestros trabajadores”
En este sentido, la licenciada María González, jefa del departamento del cementerio y la ecónoma Ineska Piñeiro señalaron que además de la brecha de seguridad, esta la falta de compromiso de la comunidad doliente para con los familiares que ahí descansan, además agregó “que trabajan con las uñas” para mantener el camposanto limpio.
En el Corazón de Jesús, las tumbas u osarios se encuentran profanados casi en 98%, por lo que la ecónoma realiza un llamado a las autoridades tanto gobernación como alcaldía a unirse y junto a la comunidad prestar ayuda en seguridad, infraestructura y mantenimiento general.
Este es el estado del cementerio:

Por la poca mano de obra los trabajadores deben dejar cerca los ataúdes para su ubicación.

Aun se detallan los huesos de los difuntos.

Tumbas y osarios profanados, son uno de los problemas que afectan el Corazón de Jesús.

Uno de los principales problemas es un agujero en la parte trasera del cementerio.

Carecen de reflectores o lamparas, piden a las autoridades las donen.

Los pocos trabajadores con los que cuentan trabajan como pueden para limpiar el camposanto.
Fotos: Richard Calatayud
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