El huracán Irma bajó a categoría 4, pero sigue siendo extremadamente peligroso, informó este viernes el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos.
Irma registra actualmente vientos sostenidos de 250 kilómetros por hora, según el NHC.
El huracán, que se dirige hacia Cuba y el estado de Florida (Estados Unidos), ha causado hasta ahora al menos 12 muertes en el Caribe y cuantiosos daños materiales.
Dos personas fallecieron en Puerto Rico, cuatro en las Islas Vírgenes estadounidenses, una en Barbuda y otras cinco en la isla de San Martín: cuatro del lado francés y una del holandés.
Cuba espera el embate de este huracán para la noche de este viernes, después de pasar por Bahamas. Las autoridades decretaron el máximo nivel de alerta en siete de sus 15 provincias y obligaron a desalojar a 10.000 turistas extranjeros.
Estados Unidos también forzó la evacuación de un millón de personas en las zonas costeras de Florida y Georgia, para intentar reducir al máximo las consecuencias.
«Será realmente devastador», anticipó el jueves el director de la Agencia estadounidense de Gestión de Emergencias (FEMA), Brock Long. «Todo el sureste de Estados Unidos debe protegerse», advirtió.
El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó su «gran preocupación» por los efectos de Irma.
Se espera que Florida haga frente a sus fuertes vientos, de hasta 295 km/h, a partir de la noche de este viernes, con olas de hasta casi ocho metros, según los meteorólogos.
Los ciudadanos de Miami se movilizaron para vivir un fin de semana complicado: interminables colas en las gasolineras para cargar los depósitos, embotellamientos en las principales carreteras y supermercados arrasados para abastecerse de provisiones y agua.
NV1 / AFP
