viernes 5 de junio de 2026

¡VIVE SU SUEÑO! Abuela japonesa de 90 años, estudia inglés para ser intérprete en las próximas Olimpiadas

Setsuko Takamizawa, a sus 90 años, cree que la edad no es un impedimento para seguir soñando. Le gustaría visitar África, China y Sudamérica, además de volver a España, donde ha estado ya dos veces, y hablar con los habitantes de esos lugares tan lejanos para ella. El inglés es, por tanto, una herramienta imprescindible. Su meta es convertirse en intérprete para las Olimpidas de Tokio 2020: «Me gustaría dar la bienvenida a muchos extranjeros que vendrán durante los Juegos Olímpicos y, por ejemplo, poder indicarles las direcciones en el tren», explica la anciana.

Comenzó a estudiar el idioma en enero de 2018 y, tan solo un año después, es capaz de describir un día en su vida, hablar sobre su amiga y explicar adónde le gustaría viajar, aunque no sin un poco de ayuda de sus familiares y de la libreta donde apunta todo lo que aprende.

«Las frases que aprende son cada día más largas», explica, orgullosa, su nieta, Natsuko. Desde el mes pasado también ha comenzado a escribir con el alfabeto occidental. «Los Juegos Olímpicos son un gran evento en el mundo y un símbolo de paz, por esto siento tanta pasión», cuenta la anciana, que aspira a poder comunicarse con personas de todo el mundo.

«Cada día nos sorprende más su progreso», explica a Efe Natsuko. A pesar de los asombrosos avances que relatan sus familiares, la nonagenaria afirma que es «muy difícil» progresar debido a su avanzada edad: «Como tengo 90 años, cuando aprendo una cosa olvido otra. Luego aprendo dos, y olvido otras dos». Por eso, «cuando hay gente cerca de mí, intento hacer trampa», confiesa Takamizawa, que en su último cumpleaños recibió un libro de aprendizaje que también consulta de vez en cuando.

Se ha tomado tan en serio el reto de aprender inglés a su edad, que fue seleccionada por la cadena BBC para formar parte de la lista de las 100 mujeres del año.

 Además, es una personalidad en redes sociales, ya que acumula más de 20.000 seguidores en Twitter, donde Natsuko va documentando los los avances del aprendizaje de la nonagenaria. También maneja perfectamente su smartphone; en concreto, la aplicación de mensajería Line, a través de la cual su nieta le envía cada día una palabra o frase que Takamizawa debe memorizar.

«Es muy estricta», asegura la anciana, que utiliza un término de máximo respeto, ‘shisho’ o ‘maestra’, para referirse a su profesora particular (Natsuko). «¿Tienes algún hobby?» «Me gusta pintar cuadros. En lienzos muy grandes. Lo disfruto», contesta Takamizawa en un inglés titubeante pero perfectamente comprensible.

A poco más de un año del mayor evento deportivo mundial, Japón se prepara para recibir con el mejor ‘omotenashi’ -término con el que se denomina a la característica hospitalidad japonesa- a los miles de turistas que aterrizarán en el país. «Hablaré los extranjeros que estén perdidos o que tengan algún problema. Les ayudaré en inglés», promete esta abuela nipona, dispuesta a poner su grano de arena para que los futuros visitantes se sientan cómodos en la inmensidad de Tokio.

 

 

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