Nicolás Maduro ha encabezado este jueves una marcha desde el Fuerte Tiuna, en Caracas, junto a 4.500 miembros del Ejército venezolano y el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, según reportó la agencia oficial AVN.
Poco antes de las dos de la tarde, el Tribunal Supremo de Justicia del Gobierno venezolano ha anunciado una orden de detención contra el dirigente opositor Leopoldo López, quien se encuentra refugiado en la embajada española.
Las protestas y los enfrentamientos ocurridos entre el martes y el miércoles, tras la liberación de López de su arresto domiciliario, han dejado cuatro muertos, dos de ellos menores de edad, y al menos 130 heridos, según el Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social.
Guaidó, reconocido como presidente por más de 50 países, ha llamado a «paros escalonados» a partir de este jueves hasta lograr una huelga general.
López cumplía desde 2014 una condena de 14 años de prisión y fue liberado gracias a un “indulto presidencial”, otorgado por Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y reconocido presidente interino de Venezuela por más de cincuenta países.
López y su familia acudieron primero a la residencia del embajador chileno, pero después fueron a la residencia diplomática española, donde no ha pedido asilo político.
Leopoldo López es una de las figuras más odiadas e impopulares del chavismo. Antes de arrestarlo, en 2014, era uno de los blancos frecuentes del acoso y ataques de chavistas. Desde la cárcel de Ramo Verde, en donde estuvo casi dos años, diseñó una estrategia meticulosa, que hoy se vislumbra como la esperanza más real para su país.
El Pais
