viernes 5 de junio de 2026

Último adiós al coreógrafo asesinado mientras el Cicpc investiga su entorno social

La tarde de hoy, familiares, amigos y allegados despiden a Alberto Méndez Fuenmayor, licenciado en DiseñoGráfico de Urbe y coreógrafo de 24 años, asesinado este jueves, dentro de su apartamento, ubicado en las residencias San José del sector Pomona, cerca de Puente España, parroquia Cristo de Aranza.

Sus seres queridos se congregaron en la Funeraria El Carmen para darle el último adiós. Los restos serán velados en el Cementerio Jardines de la Chinita, en el municipio San Francisco.

Amigos de Alberto contaron que en vida “fue una persona especial de carácter y con un estilo propio”.

Uno de sus amigos señaló que el infortunado ejercía de vez en cuando como diseñador freelance, sin embargo, su pasión era el baile. Acotó que antes de morir estaba preparando la coreografía de un grupo que participaría el próximo miércoles en un evento Internacional entre Corea del Sur y Venezuela, en la ciudad de Caracas.

Investigaciones en pleno desarrollo

Para los investigadores Cuerpo de Investigaciones Científicas, penales y Criminalísticas (Cicpc), la muerte de Alberto apunta al móvil pasional. Los expertos señalan que la víctima conocía muy bien a su verdugo, puesto que las puertas no fueron violentadas.

“Allí hay indicios que Alberto le abrió las puertas a su asesino. Se nota la saña con la que le dieron muerte. Fue golpeado con un bate y asesinado con un arma blanca. En principio se manejó como un robo, pero lo descartamos porque sólo se llevaron algunas pertenencias, y no de tanto valor. Por los momentos investigamos su entorno social, y se afianza el móvil pasional”, detalló una fuente policial.

Se conoció que un amigo íntimo del hoy occiso rindió declaraciones ante el Cicpc, pues en principio fue requerido por su presunta participación en el hecho, pero posteriormente fue descartado.

Como se recordará, Alberto fue golpeado, apuñalado y degollado por su verdugo. Su cuerpo, bañado en sangre y envuelto en una sábana, estaba dentro de su habitación y al lado de él reposaba un bate con el que fue atacado. Sus familiares no sabían noticias de él desde hace dos días, por lo que su mamá, junto a su nieto, fue a buscarlo al apartamento.

El pequeño entró al cuarto de su tío y se encontró con la atroz escena, salió y le dijo lo que había visto a su abuela (madre de Alberto). La mujer empezó a gritar y a llorar por la muerte de su hijo, situación que alarmó a los otros inquilinos quienes dieron parte a las autoridades.