El cuerpo sin vida de Lisbeth Ramírez, muerta el pasado 15 de enero en el operativo en El Junquito, llegó pasadas las 9:00 de la noche, al cementerio Metropolitano da San Cristóbal, estado Táchira, para su entierro.
El ataúd fue llevado escoltado por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB).
El cadáver de Ramírez llegó vía aérea a la localidad, en donde estaba todo dispuesto para la sepultura. Shirley Correa Mantilla, hermana de Lisbeth Ramírez Mantilla, exigió a las autoridades que entregaran inmediatamente el cuerpo, porque no querían dar información sobre el sitio al que la iban a enterrar.
«Son muy malos, malos, no han tenido compasión con nadie. Y si siguen, van a seguir haciendo lo que quieren, lo que les da la gana. Que la gente despierte, que no se dejen comprar por un bono, que no sirve para nada», dijo entristecida Shirley sobre el gobierno.

Palabras sobran… Muestras de amor a Lisbeth Ramírez. #Tachira #20Ene #MNSF #DondeEstaOscarPerez pic.twitter.com/QvhEhLPzTk
— Cristian Crespo F. 🇨🇺 “La noche no será eterna” (@cristiancrespoj) January 21, 2018
#20Ene "Esto ha sido muy duro, esta gente es muy mala, no merecen el perdón de Dios", sentenció hermana de Lisbeth Ramírez, única mujer caída durante el operativo en #ElJunquito / Reportó @yamilejimenez pic.twitter.com/gw4DeNh55w
— Caraota Digital (@CaraotaDigital) January 20, 2018
NV1/El Nacional
