La que fue residencia veraniega de Francisco Franco, el Pazo de Meirás, pasó hoy al patrimonio de Estado español, después de años de litigios con los herederos del dictador.
El Pazo de Meirás, en la memoria de todos los españoles de una cierta edad, por ser el lugar donde Franco -fallecido en 1975- veraneaba con su familia y celebraba los Consejos de ministros estivales, pasa desde hoy a manos del Patrimonio del Estado y ahora, el Gobierno Central y el Ejecutivo regional de Galicia negocian el uso futuro de este edificio.
El pazo, un palacete de finales del siglo XIX, situado en la localidad gallega de Sada (La Coruña) fue declarado este año propiedad pública en una sentencia judicial, por lo que la familia Franco deja de disfrutarlo después de más de 80 años.
Un juzgado de La Coruña (noroeste) sentenció el pasado septiembre que el inmueble fue un regalo que se hizo en su momento al jefe del Estado y no a Francisco Franco a título personal, y que la compraventa de 1941 con la que el dictador logró inscribir la finca a su nombre en el Registro de la Propiedad fue una simulación, por lo que es nula.
Y este jueves, la jueza Marta Canales hizo entrega del edificio, declarado como bien público, al Estado español.
La abogada general del Estado, Consuelo Castro Rey, que recibió la llave, declaró que «es un día que deja una sensación de justicia histórica» porque culminó la devolución del inmueble «a las manos de las que nunca debió haber salido, que son las del Estado».
El dictador, gallego de nacimiento, convirtió esta residencia en uno de los símbolos del régimen (1939-1975) y tras su muerte, su viuda recibió de manos del rey Juan Carlos, el título de Señora de Meirás.
El inmueble había sido de la reconocida escritora gallega Emilia Pardo Bazán (1851-1921) y la biblioteca de la escritora acogió hoy el acto formal de entrega del inmueble, así como de los bienes muebles y elementos accesorios que forman el complejo.
El Pazo de Meirás cuenta con un total de 697 bienes históricos y artísticos, entre ellos, varios de las Colecciones Reales Españolas, según el inventario realizado por orden judicial.
NAM/EFE
