jueves 4 de junio de 2026

¡TENGA CUIDADO! Conozca los barrios donde roban más casas en Bogotá

Hasta por ocho meses, los delincuentes les hacen seguimiento a las viviendas y aprovechan la oportunidad para robar, un grupo de investigadores de la Sijín les seguía el rastro. La organización operaba principalmente en los barrios Tintal y Castilla (Kennedy), Laureles (Bosa) y Santa Matilde (Puente Aranda).

Según la información de ese período, tras identificar las viviendas usaban palancas para forzar las chapas e ingresar. En uno de los videos de seguridad, que permitió su captura, se observa cómo los hombres, que iban en un automóvil gris, ingresan a una residencia. Minutos después salen con televisores, dinero en efectivo y joyas. Para identificar a los miembros de los Palomos, los investigadores seguían una pista: siempre dejaban un elemento de la casa (el sofá o el comedor) bloqueando la puerta para facilitar su escape. El valor de los robos ascendió a $600 millones.

Esta semana, la organización Bogotá Cómo Vamos presentó su último estudio, en el cual detallaba el comportamiento del hurto a residencias. De acuerdo con el informe, que tiene en cuenta datos de 2016, se asegura que en los últimos años el delito ha tenido una tendencia a la baja al pasar de 4.859 casos en 2014 a 3.435 en 2016.

Como van las cosas, en 2017 es muy probable que la reducción continúe, pero hay patrones que se mantienen. Entre ellos, que Usaquén (con 248 casos), Suba (212) y Kennedy (211) son las localidades en donde más se interponen denuncias por este tipo de hurtos. De hecho, hay barrios en los que las autoridades han puesto especial vigilancia, por ser aquellos en donde el fenómeno se repite, sin importar su estrato social: Cedritos (Usaquén), Chapinero Alto (Chapinero), Bosa Central (Bosa), Santa Bárbara (Usaquén) y Patio Bonito (Kennedy).

Las autoridades han hecho un especial llamado de atención para que los ciudadanos no caigan en los engaños de los ladrones, quienes prefieren la noche para cometer el delito (a las 7:00 p.m. se registró la mayor cantidad de hurtos, con 124 denuncias), los meses en los que hay menor afluencia de ciudadanos (enero, con 324, reportó el índice más alto) y en la mayoría de los casos usan un taxi para movilizarse (46). Asimismo, el principal blanco de la delincuencia son las casas (900 casos en 2017), en comparación con los apartamentos (244).

En los hurtos a residencias cometidos en Bogotá —como aquellos en los que participaron los Palomos—, los delincuentes no suelen intimidar o atacar a sus víctimas para despojarlas de sus pertenencias. Así lo demuestran las cifras: en sólo el 9,6 % de los casos usaron armas de fuego o cortopunzantes. En los demás emplearon llaves maestras o palancas. Por eso, los investigadores coinciden que, en la mayoría de los casos, la mejor forma para evitar el hurto a residencias es que los ciudadanos no escatimen en medidas de seguridad y prevención.

NV1/ELESPECTADOR