Un sujeto identificado como Jochen, de 54 años de edad, fue sentenciado el pasado martes, 23 de octubre, a 12 años y 6 meses de prisión tras haber colocado en diversas tiendas de Friedrichshafen, en el estado de Baden-Württemberg, Alemania, unos frascos de comida para bebés que contenían veneno, con la finalidad de extorsionar.
Según reseñó Russia Today, en septiembre del año pasado, el hombre puso cinco frascos de comida infantil con una dosis de etilenglicol, una sustancia letal para los niños, en varios supermercados de la ciudad y pidió que los representares de las cadenas a las que pertenecían, que le pagaran la cantidad de 11,75 millones de euros.
Durante el juicio, un psicólogo reveló que el delincuente sufría un trastorno narcisista y antisocial de personalidad. No obstante, otro perito sostuvo que el hombre, anteriormente condenado por infracciones de tráfico, fraude, allanamiento de morada, insultos y otros delitos, debía tener responsabilidad penales tras sus acciones cometidas.
Cabe mencionar que Jochen manifestó durante el juicio que no pretendía matar a nadie y que actuó únicamente por su “decepción en la vida”. Además, dijo que tras haber colocado los productos envenenados en los anaqueles, se puso inmediatamente en contacto con las tiendas para evitar que se produjeran víctimas fatales.
