sábado 6 de junio de 2026

¿SON LAS MEJORES O HAY UN DÉFICIT? Rusia gana terreno en Latinoamérica con la Sputnik-V

Al margen de las ideologías políticas que mantienen las disputas y críticas entre países, es una realidad que Rusia y su vacuna sputnik-V contra el COVID-19 siguen siendo las preferidas.

Los primeros días Rusia trató de colocar la vacuna Sputnik V en Brasil desde hace meses y ha tropezado siempre con obstáculos legales, regulatorios y tal vez diplomáticos.

Eso empezó a cambiar cuando Brasil quedó rezagada en la batalla por conseguir vacunas. Estados Unidos no ayudaba mucho y enfrentaba una ola de contagios.

La Sputnik parecía tan buena como las demás. El gobierno central y nueve estados del noreste firmaron dos acuerdos con Rusia por un total de 47 millones de dosis.

Al menos nueve países de América Latina han adquirido la Sputnik, lo que refleja una significativa incursión en una región que Estados Unidos considera su área de influencia.

Al final EE.UU. fracasó en su intento por evitar que Brasil comprase vacunas rusas. Latinoamérica también está adquiriendo muchas vacunas chinas.

Esto causa alarma en los círculos diplomáticos estadounidenses, aunque resta por verse si el acercamiento en torno a las vacunas se extiende a otros sectores.

Tom Shannon, exsubsecretario de estado norteamericano que estuvo asignado varias veces en la región, dijo a la Associated Press que Estados Unidos dejó escapar una buena oportunidad.

Perdió el chance de estrechar lazos con los gobiernos latinoamericanos durante la pandemia, con excepción de un plan anunciado hace poco por el gobierno de Joe Biden para México.

Visión mercantilista

“Para el Kremlin, el COVID fue un regalo caído del cielo”, dijo Shannon. “Fue una oportunidad de relanzar sus esfuerzos diplomáticos en el hemisferio en un tema de salud pública”.

El diplomático estadounidense agregó que “cuando tienes 300.000 muertos”, como en Brasil, “aceptas ayuda de donde venga”.

La presencia rusa en América Latina ha sido limitada desde la década de 1990. En los últimos tiempos se redujo a una alianza con Venezuela.

En ese sentido, suministra armas y proyectos energéticos a Venezuela y a Nicaragua, armas e infraestructura para emergencias.

Las compras de armas por parte de América Latina disminuyeron abruptamente al diluirse el boom de las materias primas y tras el derrumbe de la economía venezolana.

Rusia tuvo fuertes lazos con el gobierno argentino de Cristina Fernández de Kirchner entre el 2007 y el 2015, los cuales parecen estar restableciéndose.

Hoy vicepresidenta, Fernández puso en marcha negociaciones para comprar la Sputnik V a pesar de que científicos locales inicialmente mostraron cierto escepticismo.

Dichas dudas estriban en torno a la información experimental que suministró el Instituto Gamaleya, que produjo la vacuna.

La decisión de Argentina de apostar a esa vacuna ayudó a convencer a México —que tenía problemas para asegurarse vacunas de Estados Unidos— de que firmase un acuerdo por 24 millones de dosis, las cuales están demoradas.

Bolivia tuvo fuertes lazos con Rusia bajo el gobierno de Evo Morales. Luis Arce tomó cierta distancia tras asumir en noviembre, pero aceptó comprar millones de dosis de la Sputnik V.

Después de hablar por teléfono con Vladimir Putin, dijo asimismo que reactivaría un proyecto encabezado por Rusia para construir un centro de tecnología e investigación nuclear.

Las vacunas estadounidenses, por su parte, llegan a la región de forma indirecta. Hay un compromiso de suministrar vacunas por valor de 4.000 millones de dólares al programa COVAX.

Estados Unidos se aseguró más dosis de las que va a necesitar y Biden ha dicho que se propone vacunar a todos los estadounidenses antes de enviar vacunas al exterior.

Estados Unidos tuvo casi el triple de muertes per cápita por el COVID-19 que Rusia a pesar de contar con una de las campañas de inmunización más rápidas del mundo.

El programa de vacunaciones ruso, en tanto, se resintió por la desconfianza generalizada en la vacuna, algo que con el tiempo se revirtió.

Hace poco el gobierno de Biden aceptó suministrar 2,7 millones de dosis excedentes de la vacuna de AstraZeneca a México.

Brasil ha estado tratando de sellar un acuerdo similar, según su ministerio de relaciones exteriores.

El director del Banco Interamericano de Desarrollo, Mauricio Claver-Carone declaró a la AP que China y Rusia están en el objetivo de llenar vacíos que dejen sus contrincantes comerciales en el área.

“Si bien pienso que Estados Unidos y los países europeos son los socios preferidos en la región, si hay un vacío, no le quepa la menor duda de que China y Rusia van a tratar de llenarlo”.

NAM/AP