La crisis política en Colombia retoma el camino de la violencia y la confrontación en las más altas esferas del poder gubernamental. Y es que luego de que el partido político FARC decidiera volver a ser un grupo guerrillero al anunciar su regreso a la lucha armada, reacción el principal detractor del acuerdo de paz que logró el expresidente Juan Manuel Santos en 2016.
Y es que el expresidente de Colombia Álvaro Uribe, uno de los más férreos críticos al acuerdo de paz negociado entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos, lamentó este jueves el anuncio de la disidencia del grupo, liderada por Iván Márquez y Santrich, que proclamó la creación de una nueva guerrilla armada, y llamó luego a Colombia a tener una “política de seguridad muy estricta”.
“Aquí no hubo paz sino el indulto para algunos responsables de delitos atroces a un alto costo institucional”, analizó el actual senador, que gobernó el país entre 2002 y 2010.
El exmandatario, impulsor de la exitosa campaña de Iván Duque, fue uno de los primeros líderes políticos en manifestarse sobre la noticia, dada a conocer en las primeras horas del jueves.
Esto implica que las FARC ahora podría condicionar y desastabilizar el mandato de Duque en el país debido a que peligra el sistema de justicia especial (Jurisdicción Especial para la Paz) que su gobierno ha tratado de mantener para castigar a los ex guerrilleros de las FARC acusados de delitos imperdonables.
NAM/El Carabobeño/Ricardo Serrano
