A pesar de que la administración del presidente Nicolás Maduro había acordado con las autoridades rusas la entrega de diez millones de dosis de la vacuna Sputnik V, hace meses que el fármaco no forma parte del proceso de inmunización contra el Covid-19.
«No hay», dice un funcionario en la puerta de un centro de vacunación en un barrio de Caracas, al ser consultado por una pareja de ancianos que buscan información sobre la segunda dosis de la vacuna rusa. Se dejó de inocular en el país desde hace varios meses.
Como esa pareja, cientos de venezolanos que fueron inyectados con la primera dosis de la Sputnik V no tienen certeza de cuándo podrán completar su inmunización.
Y las autoridades mantienen silencio.
Carmen Caramo, de 77 años, muestra a France 24 su tarjeta de vacunación con la primera dosis, le correspondía la segunda inyección del fármaco ruso el pasado junio.
“Fuimos y nos dijeron que para el siguiente día, mi hija fue al siguiente día y le dijeron que no estaban poniendo la vacuna, una semana después los militares le dijeron que habían dado 15 días, y hasta ahí, nada”, contó esta mujer que sufre de diabetes y es hipertensa.
“No puedo salir, tengo mi casa en el pueblo y no he podido ir, tengo un año sin ver a mi familia”, agregó.
Solo la Sinopharm
La escasez de la segunda dosis de la vacuna rusa Sputnik V ha complicado aún más el plan de vacunación contra el Covid-19 en Venezuela, que ya era un proceso lento y desorganizado en el país.
La única vacuna disponible en los centros de inmunización es la china Sinopharm.
«Se está vacunando sin ningún tipo de estructura».
El presidente de la Sociedad Venezolana de Infectología, Manuel Enrique Figuera, dijo a France 24 que el plan de vacunación implementado por la administración del presidente Nicolás Maduro “es político y no técnico”.
“Lamentablemente se está vacunando sin ningún tipo de estructura, sin ningún tipo de organización, sin planificación, con desorden, grandes colas, gran desinformación, las personas ni siquiera saben qué van a recibir, dónde lo van a recibir”, describe.
Añade: “Tienen que esperar muchas veces cinco, seis horas, bajo la lluvia, bajo el sol (…) el mecanismo es al azar”.
El presidente Nicolás Maduro había acordado con Rusia la entrega de diez millones de unidades, pero hasta ahora solo se conoce la entrega de 1.430.000.
NAM/Agencias
