• ¡SIN MEJORÍA! Importaciones de bienes terminados podrían repuntar en diciembre

    El tamaño de la economía venezolana se ha reducido hasta disminuir progresivamente los productos internos bruto (PIB) de cada sector del sistema económica, esto en cuanto a su capacidad de generación de renta (ingresos), de los cuales los sectores más golpeados y contraídos son: comercial, manufactura, industrial, empresarial (sector privado de servicios) con un promedio de caída de entre el 40% y el 70% sus respectivas capacidades financieras para producir, invertir y vender.

    Esto implica que el país cada vez genera menos renta interna, así como menos oferta de productos y bienes de consumo masivo. A eso se le suma la baja o nula capacidad de producción de bienes terminados, rubro que podría incrementarse en su flujo de ingreso al país por diversos factores propios de los desequilibrios que presenta la economía venezolana por las consecuencias de las políticas económicas del gobierno de Nicolás Maduro.

    Y precisamente, los bienes terminados se avizoran como el rubro que tendrá mayor presencia en los anaqueles del país en diciembre debido a esa temporada navideña de alta afluencia comercial y demanda social de consumo, que se ha contraído hasta en un 70% por la creciente hiperinflación, la restricción del crédito, la devaluación del bolívar, la desigualdad de ingresos, la dolarización de facto y la fuerte caída del consumo.

    “A nivel macro la economía venezolana no presenta mejoras. Ciertos nichos, especialmente los relativos a importación de bienes terminados al detal (electrónicos, electrodomésticos, hogar, por ejemplo) pueden presentar algún auge, sobre todo por tema estacionario-Navidad”, explicó en su cuenta de Twitter Andrés Guevara, abogado y miembro de la ONG Cedice, que promueve los derechos de propiedad y la iniciativa del libre mercado en Venezuela.

    Y aunque el consumo ha caído en un 60% en vista de una creciente hiperinflación mensual que aumentó de 20% en octubre a 30% en noviembre, con un acumulado que podría cerrar el año en 200.000%, el fenómeno de la dolarización de facto se ha extendido de tal forma que ha concentrado el flujo de ingresos y capitales en divisas en un reducido sector de la población, que abarca al menos al 20% de los venezolanos, pero de ese grupo solo el 10% mantiene un nivel de consumo elevado con el dólar como su medio de financiamiento cotidiano.

    No obstante, la distorsión generada por la hiperinflación al desequilibrar el país en un 80% de la población que sufre la crisis económica familiar a diario por tener ingresos solo en bolívares devaluados, ha causado que la desigualdad se incremente a niveles nunca antes vistos hasta originar la proliferación de supermercados y tiendas con incremento en su oferta de productos importados, dada la enorme diferencia cambiaria entre el bolívar y el dólar, lo cual ha hecho rentable la inversión en divisas de esos microempresarios y medianos empresarios para incursionar en el negocio de la venta de productos importados (alimentos, snacks, etc.).

    El gobierno de Maduro ha generado un proceso de apertura a las importaciones de alimentos y otros bienes debido al endurecimiento de la restricción financiera por las sanciones de Estados Unidos, que le impiden hacer transacciones con dólares para ejecutar las importaciones y eso lo lleva a realizarlas con euros en efectivo, que obtiene de la venta y exportación de oro nacional a sus dos principales comprados: Rusia y Turquía.

    Ricardo Serrano

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