Las opiniones que se plantean, van desde lo religioso, hasta lo cultural e incluso se pasean por el señalamiento a una preferencia sexual, especialmente cuando del hombre se trata. Pero comencemos por hablar de los sentidos, el gusto, oído, tacto, olfato, y la vista, todos diseñados con el firme propósito de percibir el mundo exterior y cada uno de los estímulos que este nos ofrece.
La vista por ejemplo, nos permite deleitarnos con paisajes, colores, arte, nalgas, piernas, lencería, carnosos labios y más. El oído, nos permite disfrutar de la música, de sonidos y de esas palabras que nos acelera el corazón y que hacen que se conecte con nuestra piel erizándola; también tenemos el olfato, que nos deja percibir olores agradables y desagradables, olores que activan recuerdos, olores a gloria que hacen que nuestra pupila se dilate y nuestros labios se humedezcan.
Está el gusto, que nos brinda la oportunidad de degustar una gran variedad de sabores, dulce, salado, amargo, ácido, ese sabor de las mieles del otro que tanto nos gusta, que tanto disfrutamos. Y por supuesto el tacto, que ocupa la piel, el órgano más extenso que poseemos, nos consiente la calidez, el frío, lo áspero y lo terso y con millones de terminaciones nerviosas, nos promete experimentar deliciosas sensaciones y en esa gran extensión de piel, está incluido el ano, que está compuesto por una gran cantidad de terminaciones nerviosas, que pueden ser fácilmente estimuladas, causando placer tanto en varones como en hembras.
Si bien es un tema que se ha manejado con cierto temor, quienes se han atrevido a tener esta práctica de la forma adecuada, la han disfrutado plenamente, así que si estas dispuesta o dispuesto a experimentar, aquí te dejo algunos tips que pueden ser de gran ayuda para disfrutar ese momento en la intimidad.
- La higiene es de suma importancia, entonces debemos utilizar un jabón neutro que no altere el equilibrio de dicha zona y no cause irritaciones.
- Hay quienes recomiendan utilizar lavados anales, pero realmente no son de uso frecuente, ya que pueden ocasionar irritaciones intestinal y pueden llegar a alterar la flor bacteriana y la mucosidad intestinal
- De preferencia ir al baño y desocupar de forma natural el intestino, para evitar accidentes no deseados.
- Estimular previamente la zona, con la lengua, los dedos o algún auxiliar sexual tales como, balas anales, rosarios, consoladores, entre otros
- Siempre, utilizar lubricantes, recordemos que esa área no lubrica de forma natural, por lo cual es recomendable emplear un lubricante preferiblemente a base de agua o silicón. Los aceites pueden calentarse con la fricción y ocasionar lesiones. La saliva posee muchas bacterias que pueden contaminar la zona y las comidas como chocolates, mieles, siropes o leches, realmente no cumplen la función de lubricación y por el contrario al ser introducidas en la cavidad anal, pueden ocasionar infecciones debido a los residuos bacterianos que genera la comida en descomposición.
- Utilizar preservativo.
- Una vez estimulado y lubricado el ano, se procede a la penetración con el pene, es de suma importancia que la posición sea de control para quien recibe, es decir, que ambos estén de pies o la quien recibe arriba, nunca debajo, ya que esto le permitirá libertad de movimiento y poder medir la penetración según sea su sensación de dolor o agrado.
- Inicialmente el movimiento debe ser en forma circular, para permitir que el ano en toda su extensión y de forma agradable permita paulatinamente la penetración.
- Si se desea experimentar la penetración con un auxiliar sexual de tipo consolador o vibrador, es recomendable que posea base de seguridad, para evitar la inserción completa no deseada del elemento.
- La persona que recibe, debe guiar a quien da, para que sea placentero y no experimentar dolor.
- Higienizar el área como al principio.
- Lo más importante, para que todo pueda suceder de forma grata, es tener la mente abierta a sentir placer y estar de acuerdo en la práctica.
Cabe destacar que los hombres que deseen vivir esta experiencia con una mujer y ser ellos quienes reciban, no son homosexuales, ya que para ser homosexuales es necesaria la atracción por personas del mismo sexo. Así que, si van probar, abran su mente para que puedan disfrutar el momento, tanto hombres como mujeres. Vivir placer sexual, es un derecho.
NAM/ Psicóloga y Sexóloga
María Fernanda Prieto
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