Centenares de policías y militares blindan este miércoles la avenida El Dorado, que lleva al aeropuerto internacional de Bogotá, para garantizar la seguridad durante el primer recorrido en papamóvil que hará el papa francisco tras su llegada esta tarde al país.
Por las restricciones de circulación puestas por las autoridades, la avenida presenta este miércoles un movimiento de vehículos inferior al habitual y sobresalen los policías ubicados a una distancia no mayor a 20 metros para mantener el orden durante el desplazamiento papal.
Los pocos vendedores que transitan por la avenida reclaman que por las restricciones al público no han tenido las ventas esperadas. «Está suave», dijo a Efe José Vargas, un vendedor que llevaba un manojo de banderines con la imagen del papa y los colores del Vaticano.
A su lado, otro vendedor manifestaba la esperanza de que cuando empiecen a llegar los fieles el negocio mejore. «Esperamos más tarde que la cosa mejore», afirmó el hombre, que llevaba un niño como ayudante, cargando banderas con el rostro el pontífice.
Mientras esperan a los compradores, los vendedores pasan el tiempo hablando con los policías estratégicamente ubicados tanto en la avenida, como los viaductos y pasos peatonales que la atraviesan.
Entre los vendedores también hay muchos venezolanos que llegaron a Colombia para escapar de la crisis en su país y aprovechan la visita del papa para conseguir ingresos vendiendo camiseta y banderas. «Soy venezolano, de Maracaibo, no hago nada, no consigo trabajo», dijo a Efe Enrique Salazar, un joven de unos 25 años, que junto a un amigo ofrecía camisetas a los transeúntes.
NV1/El Tiempo
