Las relaciones geopolíticas del gobierno de Nicolás Maduro están en un momento cumbre, pues la inmensa presión internacional, tanto financiera como diplomática, que hay en su contra pone en riesgo el equilibrio del sistema de poder del mandatario socialista.
Y es que luego de que los presidentes de EEUU, Colombia, Chile y Brasil instaran a la ONU en la Asamblea General a acabar con lo que consideran como «la dictadura de Maduro», el gobierno venezolano en disputa sufrió un nuevo revés en la escena internacional.
Y es que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, le dijo a Maduro que sería “irracional” descartar conversaciones con la oposición. El gobierno de Rusia enviará vacunas a Venezuela y continuará dándole mantenimiento a equipos militares, pero no se acordó apoyo financiero, según publicó este miércoles la agencia Bloomberg.
La agencia tuvo acceso a fuentes diplomáticas del gobierno ruso. A juicio de Putin, Maduro no debe dejar de negociar con el factor político que representa Guaidó debido a que eso podría agravar la crisis política del país y agravar la crisis económica por el impacto de las sanciones, según analistas.
Esto significa que se mantiene el actual estado de las relaciones entre Rusia y Venezuela, con Putin solo al margen de la crisis política, del uso de la fuerza militar y de escalar tensiones con su máximo enemigo; EEUU, por defender al gobierno de Maduro para mantenerlo en el poder con un apoyo financiero que, por cierto, en esta reunión el presidente ruso le negó a Maduro, que lo buscaba a toda costa para soportar la asfixia de las sanciones financieras de Washington.
NAM/Ricardo Serrano
