Una trágica historia con un final, hasta el momento feliz. Si, tal vez el jovencito de 14 años, Gerson Andrés Pera Rangel, no vuelva a volar más un volantín, al menos no por donde haya cables eléctricos tras sobrevivir a una descarga de alta tensión cuando, tratando de desenredar la ‘petaca’ de los cables con una vara de aluminio, hizo contacto con una de las guayas y fue sacudido sobre el techo de un galpòn cerca de su casa.
El estruendo que ocasinó la explosiòn producida por el cortocircuito impactó a los vecinos que, además, quedaron a oscuras, pero mayor fue el impacto, cuando salieron y observaron en el galpón a un pequeño tendido allí como muerto. Gerson fue fuertemente sacudido por una descarga al hacer contacto.
Gerson es muy conocido en su comunidad y lo quieren mucho, sus amiguitos, los padres de èstos y demàs vecinos que, como suele ocurrir en las barriadas humildes, todos se conocen y se estiman. Así ocurre en el barrio Leonardo Ruiz Pineda con este muchacho que solo trataba de hacer algo sanamente divertido.
Volar un papagayo en estos tiempos de la tecnología parece ser periódico de ayer, pero los más humildes que quizá no pueden costear un teléfono inteligente o saldo para aceder al Internet, recurren a los juegos inmortales que siempre han sido tradición. O a lo mejor, Gerson tenga su iPhone, pero igual, como todo muchacho, le divierte volar una petaca.
Ver esta publicación en Instagram
La tarde del 05 de mayo, el muchacho construyó con bolsas plásticas y unas estacas su volantín y salió con sus amiguitos a la calle a volarlo. Con tan mala suerte, que el papagayo terminó en los cables del tendido eléctrico y el muchachito, con mucho ingenio, pero inocente del peligro, trató de desnredar su petaca para bajarla y volverla a elevar para verla volar en el cielo marabino. Ahí ocurrió el desastre, pero, afortunadamente, Gersón Andrés sobrevivió y se encuentra recluido en el hospital Universitario, donde su salud evoluciona.
Agradecida y Bendecida
Su madre, Berlín Rangel, conversó con periodistas y agradeció a los funcionarios del Cuerpo de Bomberos de Maracaibo por la rapidez con la que actuaron para salvarle la vida a su hijo, quien debido a la fuerte descarga, permaneció inconsciente hasta que fue reanimado por un equipo de paramédicos en el mismo sitio del suceso. Destacó que está estable y que habla con normalidad.
«Mi hijo es un chico muy creativo y el mismo hace sus petacas. Mientras se divertía volándola, el cordel se enredó en un cable de alta tensión. Para recuperarla, subió al techo de un galpón y con una varilla de aluminio trato de desenredarla, haciendo contacto directamente con el cable de alta tensión y causando que se electrocutara. Por varios minutos la gente creyó que había muerto hasta que respondió a los primeros auxilios».

Ruiz jamás olvidará este día y de seguro estará atenta a que su muchacho, o no vuele papagayo ahí o sepa que cuando la petaca se enrede tiene que hacer otra. Agregó que la avería que produjo la descarga fue tan grave que tras el suceso varias calles del barrio Leonardo Ruíz Pineda, quedaron sin el servicio eléctrico por varias horas. Luego, una ambulancia trasladó al jovencito hasta la emergencia del hospital Universitario de Maracaibo, donde fue atendido de inmediato por las quemaduras de segundo que presentó al electrocutarse.
«El tiene la pierna derecha bastante quebrantada, la tiene pelada por la quemadura que le hizo la descarga. La corriente le salió por los dedos de los pies y se los reventó. Pero mi hijo están bien gracias a Dios y es un milagro que esté vivo, prácticamente, volvió a nacer como dicen todos mis vecinos. En el hospital lo estamos cuidando su padre y mi persona hasta que se recupere».
La moraleja
Gerson es el testimonio que ahora nos deja esta enseñanza: Los espacios donde hay árboles o cables eléctricos no son para volar papagayos, es peligroso hacerlo y más peligroso aún tratar de bajar una petaca enredada en un cable de alta tensión. Gerson no lo volverá a hacer y lo que se espera es que ningún otro chico lo haga.
:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/IGEZCZKZFRHWTAWJPBKBXXFNJE.jpg)
Existen espacios suficientes en Maracaibo para volar petacas sin tener que correr esos riesgos. Vereda del Lago, Parque Ana María Campos, Parque del Sol, Parque La Marina por solo mencionar cuatro, son aptos para volar papagayos, pero, en las zonas residenciales donde hay cables está prohibido. Es un tema de ordenanza, de normativa elemental que además se enseña en colegios y liceos.
Los chicos deben recordarlo, pero, si no lo recuerdan, deben tener padres que estén pendientes de recordárselos. Ahora toca a Gerson recuperarse, curarse y seguir siendo creativo. Podrá seguir haciendo sus petacas y volándolas pero bien lejos de un tendido eléctrico.
NAM/Redacción/Con información de NAD
Síguenos en nuestras redes sociales para que tengas toda la ¡INFORMACIÓN AL INSTANTE!
Visita nuestro sitio web:
https://noticiaalminuto.com/
X:
https://noticiaalminuto.com/twitter
Instagram:
https://noticiaalminuto.com/instagram
Telegram:
https://noticiaalminuto.com/telegram
Grupo de WhatsApp:
https://noticiaalminuto.com/whatsapp



