Se cumplen 34 años de aquella gesta que marcó la historia de Venezuela para siempre. 04 de febrero de 1992, mejor conocido como el 4F, estuvo signado por una insurrección militar que se generó posterior a los hechos violentos del “Caracazo” que se escenificaron en Venezuela en 1989 y hay quienes vinculan el segundo hecho con el primero. Dos ángulos para analizarlo.
Para un sector del país, el sector oficialista y definitivamente chavista, pues, fue el Teniente Coronel Hugo Chávez quien lideró este movimiento cívico-militar, el “Por Ahora” tras el fracaso de forma que sufrió el movimiento, “de fondo” ha sido la piedra filosofal de lo que hoy es la revolución bolivariana y la siembra del proyecto político que transformó al país.
Para otro sector del país, tal vez la otra mitad de Venezuela, el 4F no significó sino un duro golpe contra la democracia y contra la Constitución Nacional dando origen a un movimiento militarista que acabaría en lo que hoy se conoce –según ellos- como la hegemonía chavista.
Postura a favor del 4 de Febrero

De cualquier manera, lo que sí es cierto es que el 4F es un día histórico saludado por muchos y repudiado por otros muchos. ¿Significó acaso la radicalización de la polarización sociopolítica del país?
En una publicación de Elinson Moreno Quiñones, este afirma que “es de mucha importancia recordar que A 33 años de esta rebelión, el pueblo sigue enfrentándose a un grupo político de derecha arrodillado a los intereses imperiales, quienes han querido doblegar a la Revolución Bolivariana, llamando a una intervención militar estadounidenses, así como la promoción de 927 medidas coercitivas, de las cuales, 763 corresponden a “sanciones” directas de Estados Unidos, la Unión Europea, y otros países, y 164 son medidas restrictivas dictadas por el Sistema Financiero”.
Para Adán Chávez, hermano del líder del 4F, al celebrarlo ahora mismo como el Día de la Dignidad, afirma que “el 4F está alimentado por hondos sentimientos de amor a la patria, al pensamiento de Bolívar y su inquebrantable voluntad de lucha por entregar la mayor felicidad posible a la nación”.
Fue fundamentado por los pensamientos de Simón Bolívar y Ezequiel Zamora, entre otros héroes independentistas del país que se inspiró este movimiento que de acuerdo con sus precursores y defensores encarnó la expresión de un pueblo que ya el 27 y 28 de febrero de 1989 se había pronunciado con contundencia.
«Venezuela -sostuvo Chávez- reclamaba una transformación profunda en sus valores políticos, porque estaba podrida de corrupción y entregada por entero a los imperios. Era el patio trasero de Estados Unidos; nuestros recursos eran prácticamente regalados mientras estaban en manos privadas, hacía falta la creación de un nuevo Estado político y social que se tradujera en beneficios para el pueblo, para ese que siempre fue excluido y marginado».
Así, se construyó un nuevo Estado, con una nueva Constitución, con nuevas denominaciones, con nueva e inclusiva mirada hacia el poder, ahondando en el Poder Popular, organizando a los barrios y comunidades, incluyéndolos en el proyecto político, fortaleciendo la articulación cívico-militar-policial para obtener como resultado un pueblo digno e independiente, democrático, participativo, protagónico, multiétnico y pluricultural.
Análisis en frío
![]()
Sin embargo, como todo tiene sus dos lados, al voltear el disco, vemos en la cara B un análisis diferente y que se afianza en el hecho de que, desde ese “Por Ahora” que llevaría más adelante a Hugo Chávez a la Presidencia de la República y consecuentemente a Nicolás Maduro como extensión de este proceso, el país no ha hecho sino decrecer en varios de sus aspectos.
El director del portal de noticias Portuguesa Al Día, Edgar Alexander Morales, “el 4F tuvo múltiples consecuencias. En lo inmediato, dejó un saldo de muertos y heridos, y profundizó la crisis política. A mediano plazo, el fallido golpe catapultó a Chávez a la escena política nacional, convirtiéndose en un líder de masas y capitalizando el descontento popular. Su discurso anti-neoliberal, anti-corrupción y de reivindicación de los sectores populares caló hondo en la sociedad venezolana”.
Morales añade que “a largo plazo, el 4F allanó el camino para la llegada de Chávez al poder en 1999, dando inicio a la Revolución Bolivariana, un proyecto político que transformaría radicalmente las estructuras del Estado y la sociedad venezolana”.
Indica el directivo del portal Portuguesa Al Día que “el 4F representó una ruptura con el sistema político que había dominado al país durante décadas y abrió un nuevo capítulo en su historia, caracterizado por la polarización política, el auge del chavismo”.
El 4 de febrero de 1992 no fue un hecho aislado –sostiene Morales- sino el resultado de una profunda crisis que venía gestándose en Venezuela. Su fracaso inmediato dio paso a una transformación política de gran envergadura, cuyas consecuencias siguen marcando el presente del país”.
Postura en contra del movimiento

El exparlamentario opositor, economista y analista, José Guerra, considera el 4F como un día “nefasto” para la nación. En su momento, Guerra afirmó: «En 1998, Venezuela mostraba signos evidentes de la decadencia de su modelo político y económico, lo que favoreció la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999. Durante más de veinte años del chavismo en el poder, lejos de solucionar la crisis heredada la ha profundizado exponencialmente».
Guerra remarca que «Hugo Chávez asumió la presidencia de Venezuela el 2 de febrero de 1999, con una promesa de cambio y gobernó hasta 2012, luego Nicolás Maduro ha gobernado entre 2013 y 2021. La obra de ambos ha sido un total fracaso».
Guerra indicó que Chávez emprendió una nueva etapa una vez que resultó ratificado como presidente en el referéndum revocatorio del 2004, en la cual se asume al socialismo como objetivo fundamental.
«A partir de allí –reafirma Guerra- comienza la estatización de la economía y una deriva todavía más autoritaria. A finales de septiembre de 2007, Chávez lanzó el Primer Plan Socialista de la Nación, también denominado Plan de la Patria, mediante el cual se comenzaría hacer realidad el socialismo».
¿Ha sido malo el socialismo? ¿Qué ha permitido este modelo? ¿Qué piensan en los barrios, la gente más humilde del socialismo? ¿Es el socialismo del siglo XXI, este que hasta hace solo un mes lideraba el presidente Nicolás Maduro -hoy capturado y apresado en Nueva York- y cuyo liderazgo ahora recae en Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello- lo que soñaron Chávez y los orquestadores del 4F? En términos reales y concretos ¿Venezuela ha mejorado o ha empeorado desde ese 4F de 1992 hasta hoy?
Muchas son las respuestas, a favor y en contra; cada quien sostiene su análisis basado en su interpretación de los hechos. No hay una verdad absoluta, no se puede afirmar que una u otra posición es la correcta, pero, lo que sí se puede, evidentemente es tener una posición y sostenerla sin que ello signifique la amenaza a la libertad de pensamiento, de expresión y de manifestación, libertad que, desde luego, está condicionada por normas contenidas en la propia Constitución Nacional que regula todo modo de expresar libremente un pensamiento.
Este 4F, una Venezuela está de celebración y la otra sigue afirmando que es un día para la congoja. ¿Usted de qué lado se coloca?
NAM/Redacción
Síguenos en nuestras redes sociales para que tengas toda la ¡INFORMACIÓN AL INSTANTE!
Visita nuestro sitio web:
https://noticiaalminuto.com/
X:
https://noticiaalminuto.com/twitter
Instagram:
https://noticiaalminuto.com/instagram
Telegram:
https://noticiaalminuto.com/telegram
Grupo de WhatsApp:
https://noticiaalminuto.com/whatsapp
