El padre Numa Molina sostuvo que a nivel de la iglesia venezolana y a nivel mundial se premite la disidencia de posiciones. «Pertenezco a la compañía de Jesús y entre nosotros hay posiciones diversas y eso no quita que seamos hermanos, porque nos une el evangelio de Jesús».
El representante de la Iglesia católica entrevistado en Vladimir a la 1 señaló que con respecto a la Conferencia Episcopal Venezolana, los une el sacerdocio y la «mirada al pueblo».
No obstante los separa el modo de palpitar y de escuchar al pueblo, «allí estamos bien distantes, el medidor fundamental de lo que debe ser el servicio al hombre es el evangelio, como sacerdote».
Indicó sobre la Conferencia Episcopal Venezolana «lo que menos deseo es que la CEV se convierta en un partido político, nunca esperaría eso, porque en el fondo esta un evangelio, y la opción por la cual se escogió ser sacerdote. Quisiera que realmente sean lo más pastores posibles y que recuerden que el pueblo tienen el derecho en nosottros a encontrar las huellas de Cristo.
Aclara que no se trata de decir que han convertido a la iglesia en un partido.
A su juicio hace falta mas discernimiento y cercanía al pueblo, «no podemos continuar quedándonos en las iglesias».
De la misma manera criticó la incursión de algunos sacerdotes en el Frente Amplio. «El Frente Amplio de la oposición debe ser el evangelio y el pueblo, si hay cosas en ese Frente que coincide con el apostolado lo apoyamos y si no no», puntualizó .
«Yo apoyo a un modelo y un proceso político, donde he encontrado más rasgos de evangelio que en otro, una propuesta que se ocupa de darle casa a los pobres, o de que los ancianos tengan su pensión, que los médicos atiendan en el barrio, no puedo estar en contra de eso, si soy cristiano», dijo.
El traslado de ciudadanos en perreras es producto de la guerra económica, precisó el pastor de la iglesia.
NAM
