viernes 5 de junio de 2026

¡SE AHOGÓ EN LA PISCINA! Y mira lo que hacen con el daño cerebral provocado

La hipoxia cerebral ocurre cuando no llega el suficiente oxígeno al cerebro. Las células de este órgano son extremadamente sensibles a la falta de oxígeno y algunas de estas comienzan a morir apenas pasados 3 minutos después de interrumpirse el suministro de oxígeno. El daño que puede causar este hecho es irreversible. Hasta ahora.

Un grupo de científicos estadounidenses ha sido capaz de revertir por primera vez en la historia el daño cerebral causado por una hipoxia gracias a la terpaia hiperbárica. La paciente es una niña llamada Eden Carlson que se ahogó en la piscina de su casa tras tropezar y caer al agua cuando su madre estaba en casa dándose una ducha.

Eden pasó 15 minutos flotando boca a bajo hasta que la descubrieron. Aunque su madre le practicó la reanimación cardiovascular durante un buen rato, no consiguió hacerla reaccionar.

La pequeña estuvo ni más ni menos que dos horas con el corazón incapaz de latir por sí mismo, hasta que finalmente fue resucitada en un hospital. Este hecho le produjo un enorme daño en su masa gris. Los médicos fueron capaces de resucitarla, pero el peaje fue carísimo: desde entonces la pequeña dejó de hablar, de oír, de andar y de responder a voces. Lo único que hacía era mover la cabeza de un lado a otro y retorcerse de manera incontrolable.

Aunque su caso parecía imposible, los médicos de la LSU Health de Nueva Orleans y de la Universidad de Dakota del Norte no perdieron la esperanza y la sometieron a una serie de tratamientos experimentales con una cámara hiperbárica de oxígeno.

Gracias a este novedoso sistema, los doctores han sido capaces de revertir gran parte del daño sufrido por la niña: sus células cerebrales empezaron a crecer.

El doctor Paul Harch, que ha dirigido el tratamiento, señala que su éxito se debe a que “fuimos capaces de intervenir pronto en una niña que estaba desarrollándose, antes de que empezara la degeneración a largo plazo de los tejidos”, asegura en un comunicado de prensa distribuido por la LSU Health de Nueva Orleans.

La terapia hiperbárica con oxígeno consiste en introducir a un paciente en una cámara en la que hay una mayor presión que en el exterior. Al hacerlo, el nivel de oxígeno en sangre aumenta, y en el caso de Eden, este hecho hizo que su propio cuerpo iniciara un proceso de reconstrucción a nivel cerebral.

Gracias a este tratamiento, la niña recuperó en pocas semanas la capacidad de atender a estímulos exteriores e hizo que no se retorciera tanto como antes. Incluso fue capaz de reír, de pronunciar algunas palabras y de comer. 

Tras 39 semanas de tratamiento -consistente en entrar dos veces al día en la cámara hiperbárica durante 45 minutos- la pequeña es capaz de pronunciar frases y ha recuperado el nivel de comunicación que tenía antes del accidente. Y no solo eso, también ha vuelto a caminar. 

Ahora mismo, Eden no se retuerce y solo tiene una lesión cerebral calificada como ‘residual’ por los médicos, pero ha conseguido revertir por completo el daño que sufrió en la materia gris.

NV1/Yahoo