Una mujer se trasladó durante la semana hasta la sede del Grupo Anti Extorsión y Secuestro (Gaes); en Ciudad Guayana, estado Bolívar, para denunciar el secuestro de su esposo, Jesús Guillermo Rondón Perales, el cual estaba desaparecido desde el 3 de diciembre.
Estas se hacían desde el Centro de Coordinación Policial (CCP) Guaiparo, de la Policía del Estado Bolívar (PEB). Cuatro de los reclusos participaron en el hecho punible. Trascendió que tres de ellos eran el uno, dos y tres, del Grupo Estructurado de Delincuencia Organizada (GEDO), denominado como Carro de Guaiparo, el cual opera desde el interior de dicho centro de reclusión.
Los reclusos fueron identificados como Alexis Alexander Arias Pérez, conocido por el apodo de El Muleta, quien permanecía en el CCP por los delitos de homicidio y robo agravado; Jean Kleyvert Cabello Brazón, alias El Jean, detenido por el delito de homicidio intencional. Junto a ellos operó: Edwin Misael Díaz Salaz, apodado El Callao, preso por el delito de coautor de robo agravado y por último el recluso que prestó su cuenta para el depósito del secuestro; Xavier Jesús Manrique, alias el Culebra, detenido por droga y robo agravado.
Resto de involucrados
Las investigaciones continuaron por parte de los funcionarios del Gaes, y dieron con el paradero de Iris Janett Brazón, la cual es tía de Jean Kleyvert, señalando que Deivys Javier Pinto Brazón, se introdujo dentro del centro de reclusión, para ayudar al recluso (con un sim y teléfono).
Mientras que la comisión también dio con la aprehensión de Deiver Yldener Brazón González; tras la revisión corporal el incautaron un celular imágenes donde aparece dentro del centro de reclusión Guaiparo, portando armas de fuego, en compañía de su primo Cabello Brazón.
Tras las detenciones estos señalaron que Jesús Guillermo había sido asesinado el mismo lunes que había sido secuestrado. Su cuerpo fue localizado, en el sector de Brisas del Sur, en San Félix; semi-enterrado y en estado de descomposición.
La víctima presentaba fracturas craneoencefálicas producidas con un objeto contundente y dos heridas por arma de fuego. Por último las autoridades determinaron que se consumó el delito del secuestro por la solicitud del dinero, pero que había sido un homicidio por ajustes de cuenta, relacionado a negocios ilícitos de droga.
