El bando de Suiza, Credit Suisse, congeló $5.000 millones a Rusia, tras las sanciones impuestas por Estados Unidos (EEUU).
La decisión de la entidad, que prestó dinero al oligarca ruso Viktor Vekselberg antes de las sanciones, pone de manifiesto el extendido temor entre los banqueros a las represalias de Washington por trabajar con individuos y entidades rusas.
Para la élite de Rusia, estas medidas podrían cerrar un canal de financiación y un refugio seguro para miles de millones de rublos.
«Credit Suisse trabaja con los reguladores financieros internacionales en todos los lugares donde hace negocios para asegurar que cumple con la regulación de las sanciones,incluyendo el cumplimiento de sanciones que implican a Rusia», dijo una vocera del banco, que no identificó a los dueños de ese dinero.
Flujo de salida
Suiza, popular entre los acaudalados rusos por su combinación de secreto bancario, estabilidad política y ostentosos recintos de esquí como Zermatt o St. Moritz, se ha convertido en uno de los destinos más importantes para el dinero que sale de Rusia.
Casi 6.200 millones de dólares, o un 14% del total de los flujos de salida de las fronteras rusas, fueron a Suiza en 2017, casi el triple de lo que fue a Estados Unidos, según datos del banco central ruso.
La última ronda de sanciones fue anunciada en abril por el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnuchin, para penalizar a Rusia por su anexión de Crimea, su implicación en la guerra de Siria y por «intentar subvertir las democracias occidentales».
NAM/Globovisión
