El colapso de la industria petrolera venezolana era algo impensable hace 10 años, cuando la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) vivió la bonanza más grande de su historia al percibir ingresos con un barril en más de 100 dólares y ganancias de al menos 50.000 millones de dólares al año ($1 billón en 20 años).
Sin embargo, a pesar de que los dos gobiernos chavistas han invertido $300.000 millones en los últimos 5 años, el pulmón financiero de Venezuela ha tenido pérdidas de $16.000 millones por año y actualmente tiene un déficit fiscal de $14.000 millones, según estudios de la firma Ecoanalítica.
Pero el dato más impresionante es que luego de haber llegado a un pico máximo de producción de 3 millones de barriles diarios de crudo, actualmente solo produce 700.000, de los cuales solo 100 mil generan caja, es decir, ingresos por exportaciones.
Y es que según fuentes a las que tuvo acceso el portal web Hispano Post, las exportaciones netas de crudo superan apenas los 100.000 barriles diarios, lo que le impide a PDVSA mantener sus operaciones o realizar nuevas inversiones, aseguraron fuentes de la industria de los hidrocarburos que solicitaron mantener sus nombres en reserva, reseñó hoy ese medio digital.
“Las exportaciones totales de Pdvsa alcanzan actualmente 680.000 barriles al día, pero de ellas 293.000 y 225.000 barriles están destinados a China y Rusia como pago de la deuda contraída por Venezuela con estos dos países y, por lo tanto, no generan ingresos al Fisco”, explicó uno de los consultados.
Esto implica que esos 100.000 barriles diarios, a un precio promedio de 60 dólares por barril, generan solo 6 millones de dólares diarios en ganancias al país, cuando solo la deuda de PDVSA acumula 60.000 millones de dólares y la deuda externa total de Venezuela asciende a los $150.000 millones entre acreedores, tenedores de bonos, proveedores de la estatal petrolera y líneas de crédito de China y Rusia.
La fuente precisó que «los envíos a China y Rusia no entran dentro de las sanciones de Estados Unidos contra el gobierno de Nicolás Maduro debido a la conveniencia de disminuir la elevada deuda externa de Venezuela y aligerar su peso en la economía del país cuando retorne a la democracia».
De hecho, con esos envíos, el objetivo del gobierno de Maduro es reducir la presión de la enorme carga fiscal que tiene en sus espaldas ($20.000 millones en déficit fiscal del país) en medio de un cierre multilateral en el mercado financiero internacional con fondos retenidos, bloqueo de activos y sanciones financieras que le impiden al gobierno chavista realizar transacciones de deuda y pagos en bancos corresponsales, que en su mayoría están controlados por EEUU en lo que comprende todo el entramado del sistema financiero mundial.
El experto refirió que «las exportaciones incluyen otros 100.000 barriles/día de crudo liviano -importado a precios internacionales- que se utilizan para mezclar con el petróleo producido en Venezuela, además de 50.000 barriles de entregas a Cuba».
“Esto deja un volumen muy pequeño para exportar, lo que representa un ingreso de divisas insuficiente para sostener los gastos del país y mucho menos invertir en nuevos proyectos de producción y mantener el bombeo existente”, advirtió una de las fuentes.
NAM/Ricardo Serrano
