El parlamento español se aprestaba a aprobar el proyecto de presupuesto nacional 2018 el miércoles, dándole un respiro al gobierno del presidente Mariano Rajoy mientras lucha contra el separatismo catalán.
Legisladores vascos se retractaron a último momento de su promesa de no apoyar el plan de gastos de Rajoy mientras el gobernante Partido Popular mantenga el control de Cataluña.
Los cinco votos del Partido Nacionalista Vasco eran necesarios para evitar una crisis política mayúscula que hubiese puesto al desnudo la debilidad del gobierno y hubiera obligado a Rajoy a pedir un voto de confianza o incluso una elección anticipada.
El presupuesto cobrará vigencia en junio después de su aprobación por el Senado, donde el partido de Rajoy tiene una mayoría amplia.
A cambio de su apoyo, el PNV obtuvo nuevas inversiones y otros beneficios para la región vasca, donde lidera la coalición de gobierno e intenta ampliar la autonomía regional.
Ha obligado al gobierno a aumentar las pensiones, una prioridad para los votantes mayores y por las que se han realizado manifestaciones multitudinarias en los últimos meses. Las mayores protestas han sido en la ciudad vasca de Bilbao.
El PNV se había negado a apoyar a las autoridades centrales mientras Madrid mantuviera su control de los asuntos catalanes, que ya lleva siete meses, en respuesta a los intentos separatistas. Las dos regiones reivindican con pasión su autonomía.
En una declaración en su sitio web, el PNV dijo el miércoles que apoyaba el proyecto de presupuesto como “acto de responsabilidad” y para “evitar el abismo” de una crisis política nacional.
NAM/AP
