Las Fuerzas Armadas de Venezuela controlaron el domingo una rebelión militar en la ciudad central de Valencia que buscaba «restablecer el orden constitucional», dos días después de que se instalara un cuerpo legislativo con poderes especiales que ha sido criticado como una afrenta a la democracia.
Un grupo de 20 uniformados irrumpieron en un fuerte militar en la madrugada y las fuerzas armadas abatieron a dos de los rebeldes, hirieron a otro más y detuvieron a siete, mientras el resto de los atacantes lograron escapar con armas, dijo el presidente Nicolás Maduro en la televisión estatal.
En un video difundido en internet durante la madrugada, el capitán retirado de la Guardia Nacional Juan Caguaripano desde la 41 Brigada Blindada en Valencia llamó a todos los uniformados del país «a desconocer este régimen» y demandó un gobierno de transición.
Caguaripano, quien fue pasado al retiro en el 2014, aparece secundado por una veintena de militares en uniforme de campaña y con armas largas, y asegura que se están rebelando contra la «tiranía ilegítima del (presidente) Nicolás Maduro».
«Están siendo buscados activamente parte de los que huyeron y los vamos a capturar», dijo Maduro el domingo por la tarde, acusando a los gobiernos de Colombia y Estados Unidos de proteger a uno de los militares involucrados.
No quedó claro si Caguaripano, quien asumió el liderazgo de la operación, logró fugarse.
Entre los detenidos, tras el combate que se prolongó desde las 5:00 am hasta las 8 de la mañana en el Fuerte Paramacay, solo uno es desertor de las fuerzas militares, dijo Maduro.
Una foto de los siete arrestados, algunos con golpes en sus rostros, fue difundida por el ministro de Información, Ernesto Villegas, en Twitter.
