Cerca de 24,5 millones de iraquíes están llamados a las urnas este sábado para elegir un nuevo Parlamento, que tendrá que supervisar la reconstrucción de un país devastado tras tres años de guerra contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
En Mosul, antigua «capital» iraquí de los yihadistas en el norte del país, Alí Fahmi, un periodista de 26 años, afirma haber votado «para que la seguridad y la economía se estabilicen».
Por su parte, Omar Abed Mohamed, desempleado de 32 años, quiere «cambiar las caras de quienes han llevado a la destrucción del país». La principal preocupación de este padre de familia es «el desempleo entre los jóvenes», una lacra que afecta a uno de cada cinco iraquíes de menos de 30 años.
En la capital, desierta ya que la circulación están prohibida en todo el país en este día de votación, la policía bloqueaba las calles que conducen a los colegios electorales para evitar todo incidente después de que el EI amenazase recientemente con atacar durante los comicios.
En la apertura de la escuela Al Amal, en el barrio de Karrada, en el centro de Bagdad, Sami Wadi, un jubilado de 74 años, va a votar para «impedir que quienes controlan el país desde 2003 se queden en el poder y salvar al país del confesionalismo y de la corrupción».
Contra la corrupción
En febrero, Bagdad obtuvo 30.000 millones de dólares en compromisos de sus aliados para rehabilitar sus deficientes estructuras, pero el dinero podría acabar esfumándose a causa del alto nivel de corrupción que corroe al país.
«Voté por un candidato que nunca se había presentado, espero que estos nuevos respondan a los deseos de los iraquíes que sufren de la corrupción desde hace 15 años», explica Mohamed Jaafar, de 80 años, en la provincia de Diwaniyah, al sur de Bagdad.
La votación tiene lugar además en un contexto de tensiones regionales, al ser Irak el punto de encuentro de dos enemigos: Irán, que tiene una fuerte influencia en los partidos chiitas que dominan la vida política iraquí, y Estados Unidos, que jugó un papel militar crucial en la victoria contra el grupo EI, proclamada en diciembre.
Los 8.443 colegios electorales cerrarán a las 18H00 (15H00 GMT). Se presentaron 87 listas en las 18 provincias. Los 329 escaños de los diputados se atribuirán en proporción al número de votos y los candidatos elegidos, en función de su posición en las listas.
Se activó un dispositivo de casi 900.000 policías y militares. Las fronteras y el espacio aéreo permanecerán cerrados todo el día.
Se espera que los primeros resultados se conozcan el martes.
NAM/AFP
