Este domingo, Madrid acoge la final de la Copa Libertadores entre los equipos argentinos del Boca Juniors y el River Plate. La capital española no es el escenario habitual, pero finalmente el estadio Santiago Bernabéu ha sido la opción escogida para disputar el partido de vuelta, después de que el Tribunal de Disciplina de la Conmebol descartara suspenderlo y sancionara económicamente al River.
Madrid se enfrenta de este modo a un reto y a una oportunidad. Para los empresarios locales se trata de una campaña de publicidad a nivel mundial, un escaparate donde mostrarse durante el día del encuentro y los previos. Para las fuerzas de seguridad se trata de un desafío mantener el orden entre dos hinchadas que ya han protagonizado diversos altercados.
El reto de la seguridad
La seguridad es la principal preocupación de las autoridades de la urbe, que han previsto un dispositivo de seguridad en el que participarán casi 4.000 agentes. De este modo, está dispuesto que las aficiones de Boca y River estén separadas por dos kilómetros de la Castellana, arteria principal de la capital. Así, la zona de Cuzco será para River y el cruce de la Castellana con la calle Raimundo Fernández de Villaverde para el equipo rival.
«La Policía Nacional está trabajando estrechamente con la Policía argentina. Hay un grupo de unos 400 ó 500 hinchas que son especialmente violentos», ha señalado José Manuel Rodríguez Uribes, delegado del Gobierno en la villa y máximo responsable de su seguridad. Y lo cierto es que 12 agentes argentinos se encuentran colaborando para identificar a esos seguidores peligrosos.
El delegado ha afirmado, en declaraciones a la Cadena Ser, que están «trabajando en la seguridad máxima desde el aeropuerto, en todos los ámbitos, también las carreteras, en las estaciones de autobuses, en el metro, para detectar a cualquiera de las personas que están señaladas como violentas, que tienen antecedentes penales».
12 policías argentinos se encuentran colaborando con la @policia para identificar aficionados ultras en relación al #BocaRiver de este domingo en Madrid. #TribunaSegura #CopaLibertadores pic.twitter.com/lNtM8WEr0V
— Policía Nacional (@policia) December 7, 2018
Aunque las calles de la capital española aún permanecen tranquilas, sí ha habido un primer incidente que reseñar. Y es que el miércoles por la noche se detectó en el aeropuerto de Barajas de Madrid a Mazzi Mazzaro, que acababa de aterrizar. La Policía le ha deportado a Argentina, pues se trata de uno de los ultras más temidos del Boca, dada su peligrosidad y sus numerosos antecedentes penales.
Este viernes se ha celebrado la última reunión de los responsables de seguridad antes del partido, que calculan que en torno a 50.000 personas aficionadas de River y Boca están en la capital. El evento se califica de alto riesgo, como han informado en un comunicado, por lo que continúa el refuerzo del nivel 4 de alerta antiterrorista.
Así, el dispositivo estará integrado por agentes de la Policía Nacional con sus Unidades de Intervención Policial (UIP), Brigada Móvil, motos, Caballería, Unidades de Prevención y Reacción (UPR), Guías Caninos, Subsuelo, radio patrullas, helicópteros y miembros de la Oficina Nacional del Deporte, además de agentes de la Policía Municipal de Madrid, de la Federación Española de Fútbol, auxiliares y seguridad del Real Madrid, así como miembros de los servicios asistenciales de Samur, Protección Civil y Cruz Roja.
Las hinchadas ya en la capital
Los seguidores de ambos equipos ya han desembarcado en Madrid. Boca Juniors ha sido el primero en llegar. Lo hizo el miércoles por la tarde, para poder tener su primer entrenamiento el jueves en la ciudad del fútbol de las Rozas, a las afueras de la urbe. Tan solo un día después llegó el River, que trabajará en la Ciudad del Real Madrid.
Precisamente, evitar que se crucen las dos hinchadas es una de las reglas de oro de la Policía, para que cada una pueda celebrar por su lado. También dentro del estadio cada afición tendrá un espacio reservado. En el Fondo Norte se ubicarán los fans del River Plate, mientras que en el Fondo Sur se encontrarán los aficionados del Boca Junior
El negocio de la reventa
Un negocio paralelo que también está teniendo su auge estos días es el de la reventa de entradas. Buceando en la Red se pueden encontrar algunas por las que se piden miles de euros por cada una.
Es el caso de la web Stubhub, en la que los precios van desde los módicos 157 euros hasta los 6.000 que piden por una entrada Vip. En Footballticketnet los precios son más económicos, y la más cara que ofertan alcanza los 545 euros.
NAM/RT Actualidad
