Microsoft ha confirmado una nueva ola de despidos que afectará a aproximadamente 9.100 empleados, lo que representa cerca de 4% de su fuerza laboral global, según informó The Seattle Times.
Esta medida se suma a los recortes realizados a lo largo del último año y medio, marcando un período de reestructuración continua dentro de la compañía, especialmente en sus divisiones de videojuegos.
Solo en los últimos dos meses, ha anunciado tres rondas de despidos, incluyendo un recorte masivo de 6.000 empleados en mayo, seguido de 305 desvinculaciones más en junio y ahora más de 9.100 personas.
Xbox y Microsoft Gaming, los más afectados
«Hoy compartimos decisiones que afectarán a los colegas de toda nuestra organización. Con el fin de posicionar a Gaming para un éxito duradero y permitirnos centrarnos en áreas de crecimiento estratégico, terminaremos o disminuireremos el trabajo en ciertas áreas del negocio», explicó en un memorándum interno Phil Spencer, líder de Xbox.
Además, mencionó que la compañía seguirá el ejemplo corporativo de Microsoft en «la eliminación de capas de administración para aumentar la agilidad y la eficacia». Los equipos afectados serán notificados en los próximos días, según el comunicado.
Recortes en estudios clave y cancelación de proyectos
Según reportes de Bloomberg, los despidos también alcanzan a King, el estudio detrás de Candy Crush (adquirido por Microsoft), que reducirá alrededor del 10% de su plantilla (200 empleados). Otras unidades afectadas incluyen a ZeniMax Media (propietaria de Bethesda), que ya confirmó recortes. Turn 10 Studios, desarrollador de Forza Motorsport, donde más de 70 empleados perdieron sus puestos. Y The Initiative, estudio responsable del esperado Perfect Dark, que cerrará sus operaciones.
También se confirmó la cancelación definitiva de los juegos Perfect Dark y Everwild, proyectos que habían generado expectativa entre los fanáticos.
La compañía ha mantenido una política agresiva de reestructuración desde 2023. Y solo el año pasado se presentaron diversos recortes más agresivos que afectan principalmente las divisiones de videojuegos:
- enero 2024: 1.900 despidos en Activision Blizzard y Xbox;
- mayo 2024: Cierres de estudios y pérdida de empleos en equipos de juegos;
- junio 2024: 1.000 despidos en equipos de Hololens y Azure; y
- septiembre 2024: 650 empleados más despedidos tras la adquisición de Activision Blizzard.
Spencer reconoció la paradoja del momento: «Reconozco que estos cambios llegan en un momento en el que tenemos más jugadores, juegos y horas de juego que nunca. Nuestra hoja de ruta de plataformas, hardware y juegos nunca se ha visto más sólida». Sin embargo, justificó las medidas como necesarias para «priorizar las oportunidades más sólidas» y cumplir con las expectativas financieras de Microsoft.
El mensaje de Spencer hizo énfasis en el valor de los empleados afectados: «No estaríamos donde estamos hoy sin el tiempo, la energía y la creatividad de aquellos cuyos roles se ven afectados. Estas decisiones no son un reflejo del talento, la creatividad y la dedicación de las personas involucradas».
Microsoft ofrecerá indemnizaciones, cobertura médica temporal y revisión prioritaria para vacantes internas, aunque la moral sigue en declive tras múltiples reestructuraciones.
¿Hacia dónde va Microsoft?
Dado que Microsoft no atraviesa un mal momento económico, se especula que la compañía está perdiendo su impulso en el sector de los videojuegos para enfocarse más en la IA. Esta misma tecnología además sería la responsable de eliminar una buena parte de puestos de trabajo.
Spencer insiste en que estos recortes buscan «proteger lo que está prosperando y concentrar los esfuerzos en áreas con mayor potencial», pero la cancelación de proyectos como Perfect Dark y Everwild genera dudas sobre el futuro creativo de Xbox.
