ominicano Yimi García ponchó a dos adversarios durante una labor perfecta en el octavo inning, y Adam Liberatore resolvió el noveno en tres hombres, ponchando al quisqueyano Franchy Cordero para alcanzar la proeza.

A Dave Roberts, el manager de los Dodgers, no le tiembla la mano para retirar a un pitcher joven que está lanzando sin hit. Lo hizo con el entonces novato Ross Stripling en un duelo contra San Francisco en 2016, cuando había un out en el octavo inning.

El relevista Chris Hatcher recibió un jonrón del siguiente bateador.

Esta vez, la decisión resultó mejor para Roberts. Éste fue el segundo juego sin hit registrado en la campaña. El zurdo Sean Manaea, de Oakland, logró el primero ante Boston, el 21 de abril.

“En esas situaciones, uno se siente disgustado por salir, pero confío en las manos del bullpen, en los relevistas que tenemos”, indicó Buehler. “Y todo funcionó”.

Los Ángeles consiguió la hazaña ante 21.536 espectadores congregados en el Estadio de Béisbol Monterrey, elegido como parte del proyecto de las Grandes Ligas para internacionalizar el béisbol.

Joe Lucchesi (3-2) toleró tres carreras y cinco hits por los Padres, colistas de la División Oeste de la Liga Nacional, que cayeron a una foja de 11-22.

Por los Dodgers, el puertorriqueño Kike Hernández de 4-2 con una anotada y una producida. El cubano Yasmani Grandal de 4-0.

Por los Padres, los venezolanos José Pirela de 3-0, Freddy Galvis de 3-0 El mexicano Christian Villanueva de 4-0. El cominicano Cordero de 2-0. El dominicano Manuel Margot de 3-0. El panameño Javy Guerra de 1-0.

NAM – AP