El gobierno de Trump ordenó a los hospitales que pasen por alto a los CDC y, a partir del este miércoles 15 de julio, envíen toda la información de los pacientes con coronavirus a una base de datos central en Washington, una medida que ha alarmado a los expertos en salud pública que temen que los datos se distorsionen por razones políticas.
La información, que ya no será recopilada por los CDC, incluyen informes diarios sobre los pacientes que cada hospital está tratando, cuántas camas y ventiladores hay disponibles, y otra información vital para rastrear la pandemia.
Según reportes, el cambio surgió de una tensa llamada entre los ejecutivos de hospitales y la doctora Deborah Birx. Ella se quejó de que los hospitales no informaban adecuadamente sus datos, por lo que convocó a un grupo de trabajo de funcionarios del gobierno y de hospitales que diseñaron el nuevo plan, según Janis Orlowski, director de atención médica de la Asociación de Colegios Médicos Americanos.
NAM/Univisión
