Un hombre atractivo, de buen vestir, con un aroma que hipnotiza y capaz de enamorar con solo una conversación. ¿Suena a la masculinidad hecha perfección no? Pero, ¿qué pasa si cuando llega el momento del sexo y resulta ser un fracaso? Para evitarte esta decepción, lo mejor es que prestes atención a su forma de comer, te dirá qué tan bueno es.
Alicia Misrahi, es una escritora que causó revolución con su libro ¨Sé mala en la cama¨, pues comparte las técnicas de seducción para disfrutar en la cama. Así, sin ataduras, complejos ni remordimientos. Pero el sexo no es del todo nuestra responsabilidad, podemos ser coquetas, sensuales, de mente abierta y exploradoras, pero si el otro lado no pone de su parte no sirve de nada.
Misrahi sostiene que hay una forma muy simple de conocer a un buen amante:
“Hay algunas señales y pistas en su forma de comportarse o de realizar determinadas acciones que nos pueden ayudar a identificarlo”.
¿Cómo come? La escritora llegó a las siguientes conclusiones luego de apoyarse en un estudio del psicólogo Maurice Yaffe, quien explica que hay una relación en la forma de comer y el sexo.
- Comen lento y disfrutan
Los hombres que se toman su tiempo para comer, que les gusta saborear cada bocado, a los que les gusta descubrir las distintas texturas con su lengua y adoran los olores. Son los mismos que derrochan sensualidad en la cama, pues les gusta acariciar con delicadeza, susurrar al oído, soplar suavemente en cada comisura, tal cual cuando lo hacen con un rica sopa.
- Comen lento pero no disfrutan
Estos hombres son los peores en la cama, a ellos el comer no es la gran cosa. Realmente les da pereza levantar el tenedor, mover la mandíbula y nunca tienen un platillo favorito, lo que les sirvan está bien. De la misma manera toman el sexo, el juego previo ni lo conocen, apenas ven desnuda a una mujer cuando ya quieren ir directo a la penetración y por supuesto que no les interesa prestar atención a lo que está sintiendo su compañera.
- Comen rápido pero disfrutan
Hay algo muy curioso con estos hombres, pues la relación de ellos y la comida está unida por la ansiedad. La desesperación por devorar cada bocado les impide relajarse. En la cama difícilmente disfrutan, a menos de que ellos sean los que lleven el control. No les gustan las mujeres que libres y decididas, pues estás acostumbrados a decir qué posición sexual, en dónde y cómo.
- Comen rápido y no disfrutan
Este tipo de hombres prefiere mil veces la comida que una noche de sexo con la mujer que le gusta. Según, Yaffe, son un caso perdido, por lo general presentan problemas de erección y eyaculación precoz. Aunque, claro con paciencia es posible que se desenvuelvan mejor.
NAM/Soy Carmín
