Rafa Nadal ha vuelto a Wimbledon arrollando. Sin importar el cambio de tierra batida a hierba, la falta de competición en césped, porque mantiene la confianza y el tenis espectacular de esta temporada, afianzado con la conquista de su décimo Roland Garros.
Un Nadal en modo de nuevo depredador para fastidio del australiano John Millman, 28 años y 137 del ranking mundial. Un estreno idóneo para el manacorí ante un rival sin duda propicio para una sentencia rápida: 6-1, 6-3 y 6-2 en 1h.45’.
Entrenó en Santa Ponça primero y en Londres después, la semana pasada, con dos exhibiciones ante Tomas Berdych y Tommy Haas intentando paliar la ausencia en el ATP de Queen’s en aras a reponer fuerzas tras la exigente y triunfal gira de arcilla.
Miró curioso el cuadro esperando un bombo afortunado que le propiciase un comienzo accesible, que le permitiera entrar en juego, empezar a sumar minutos de verdad en césped. Y Millman era una víctima propicia. Lejos de ser un ‘cañonero’, sufriendo continuamente con su saque, y amigo de quedarse en el fondo de la cancha y aceptar el intercambio de golpes, no inquietó nunca a Nadal.
Sólo un pero en el balance general de Rafa, el ‘break’ sufrido en el segundo set con 3-1 y en el tercero con 4-1. Apenas sendos despistes de tan abrumador que era su dominio, pegando muy bien de derecha, sobre todo, y revés. Además, con el servicio bien afilado si había algún problema real en perspectiva. Anotó cinco ‘aces’, en momentos importantes.
A segunda ronda sin desgaste físico y tomándole el pulso al ‘verde’ de Wimbledon. Le espera un zurdo como él, el estadounidense Donald Young, 27 años, 43 del mundo y vencedor del uzbeko Denis Istomin por 4-7, 6-4, 6-4, 4-2 y abandono.
En el historial, 2-0 de Rafa, vencedor en Indian Wells, en las ediciones de 2008 (6-1 y 6-3) y 2015 (6-4 y 6-2). Aunque Young supone más nivel que un Millman también lastrado ya que estuvo fuera de juego de octubre a mayo por una lesión de cadera.
Dos años sin pisar un torneo en hierba, pero este Rafa Nadal se encuentra en estado de gracia, a la espera de un reto más complicado. El campeón de 2008 y 2010 quiere volver a brillar en Wimbledon, algo que le puede llevar al número uno.
SÉPTIMO JUGADOR CON 850 VICTORIAS PROFESIONALES
De momento se ha convertido en el séptimo tenista profesional que suma el triunfo 850, por detrás de Jimmy Connors (1.256), Roger Federer (1.104), Ivan Lendl (1.068), Guillermo Vilas (929), John McEnroe (877) y Andre Agassi (870).
