Cientos de personas han salido este sábado a las calles de la ciudad italiana de Taormina, en el este de la isla de Sicilia, para protestar contra los líderes mundiales que, según ellos, ignoran los intereses de la gente común.
Se esperaba que se dieran cita alrededor de 3.500 personas, a la cual solo asistió la mitad. Salvatore Giordano, un profesor de la escuela secundaria de la isla de Sicilia, relacionó la baja participación con la seguridad reforzada. Fue detenido por la Policía varias veces y bloqueado durante una media hora en la salida de la autopista antes de que finalmente le dejaran pasar. Según Giordano, la Policía también buscó y detuvo autobuses con manifestantes.
«Están criminalizando nuestra protesta», ha señalado. «Somos pacifistas, no estamos aquí para romper ventanas, sino para protestar para que Sicilia no se convierta en un gigantesco portaaviones para las potencias militares del mundo».
NV1/RT
