El productor Harvey Weinstein perdió este jueves su intento de anular la condena por una agresión sexual cometida en 2006, dictada por la Corte Suprema del Estado de Nueva York, mientras su defensa evalúa un acuerdo de culpabilidad de otro cargo de violación que aún no ha sido resuelto por el tribunal.
En la audiencia de hoy, la defensa alegó que esa condena estaba «viciada por presiones entre los jurados durante las deliberaciones», incluyendo «discusiones fuera de la sala y acusaciones de intimidación verbal», según consta en el acta judicial.
El juez Curtis Farber determinó que las tensiones reportadas entre los jurados durante las deliberaciones, incluidas discusiones fuera de la sala y acusaciones de intimidación verbal, «no constituían coerción real ni amenazas físicas» y que no afectaron la imparcialidad del veredicto.
Según el fallo, las tensiones fueron «parte del proceso normal de deliberación en un juicio prolongado» y que no justifican un nuevo juicio.
