La llegada de la temporada de lluvias ha agravado el ya precario estado de las calles en los sectores Bello Monte y Jagüeycito, ubicados en Santa Cruz de Mara, dificultando considerablemente la movilidad tanto de peatones como de vehículos.
Liliana Cornielis, residente de Bello Monte por más de 20 años, indicó que el acceso a su comunidad es deficiente debido a las malas condiciones de las vías. Explicó que, con la lluvia, el agua se desborda y llega a ingresar en las viviendas, consecuencia de la falta de asfaltado.
Además, la acumulación de arena eleva la cota vial por encima del nivel de las aceras, lo que provoca que el agua de lluvia supere los bordillos y se filtre hacia las casas. Los problemas viales afectan no sólo a las viviendas sino también a la seguridad y desplazamiento de los habitantes.
Cornielis destacó que en la comunidad circulan vehículos, peatones y ciclistas, quienes encuentran difícil acceder a las carreteras a causa de las lluvias y la presencia de botes de agua tanto limpias como residuales. Estas condiciones convierten las calles en lodazales que obstaculizan el tránsito y ponen en riesgo a los residentes.
Por su parte, Erika Labarca, habitante de Jagüeycito, señaló que la existencia de botes de agua acumulada y numerosos huecos en las vías afecta a toda la comunidad desde hace muchas décadas. La falta de mantenimiento también ha producido el taponamiento de las tomas de gas por las lluvias, lo que representa un peligro adicional.
Pese a las constantes solicitudes de los vecinos para mejorar el asfaltado y la infraestructura vial, las autoridades locales no han dado respuestas concretas. Labarca lamentó que «ha habido bastante propuesta del mejoramiento, pero no hemos tenido una respuesta concreta».
NAM/Pasante Johanys Solano Rodríguez
