viernes 5 de junio de 2026

¡PRISIÓN EN LLAMAS! Mueren 18 personas asfixiadas en un centro de rehabilitación

El sentimiento colectivo era de angustia. Los familiares de más de 30 jóvenes con problemas de adicción a las drogas se aglomeraron en los exteriores de la casa que funcionaba como clínica de rehabilitación. 

Una llamada telefónica al Sistema Integrado de Emergencia ECU 911 alertó del incendio de una vivienda a las 15:24 aproximadamente. La casa angosta,de dos plantas ubicada en las calles 25 y la I, en el Suburbio oeste de Guayaquil, ciudad de Ecuador.

El siniestro causó la muerte de 18 personas por asfixia y dejó a otras 10 heridas, según el reporte de las autoridades hasta la noche del pasado viernes 11 de enero de 2019. 

La calle donde ocurrió el incendio fue cercada por la Policía Nacional. 15 unidades del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil fueron desplazadas al lugar y dos ambulancias de Medicina Legal estaban en el sitio, que se llenó de vecinos, policías, bomberos y curiosos.

Los familiares de los jóvenes que estaban internados rodearon a una mujer que leía la lista de los heridos. No sabían si sus parientes estaban en esa nómina. Dos madres lloraban desconsoladamente. Luego salieron corriendo hasta el hospital de Monte Sinaí, en el noroeste de la urbe. Les dijeron que hasta allá habían llevado a sus hijos.

Otros heridos fueron trasladados a los hospitales Abel Gilbert Pontón, en el Suburbio, y al del Guasmo, en el sur. En la lista de heridos todos son hombres, entre 17 y 40 años, y presentan quemaduras, según un reporte al que accedió este Diario. Unas mujeres unieron las manos, rezaron y se desmayaron cuando no escucharon los nombres de sus hijos.

Una de ellas fue Ángela. Su hijo tiene 26 años y desde hacía un mes lo había internado en el centro de rehabilitación. El dueño del establecimiento le había pedido USD 100 mensuales por el tratamiento para rehabilitarlo de la adicción a las drogas.

Ella contó que le dio facilidades de pago, pero le advirtió que no podía ver a su hijo hasta después de cuatro meses de internación. Ángela lo internó en ese lugar “por recomendación de una amiga”. Pese a que no veía al joven, le permitían dejarle alimentos, ropa y los sueros requeridos para el tratamiento.

 Ledesma informó que la clínica “no tenía permisos actualizados de funcionamiento”. Dijo que el propietario del inmueble y de la clínica huyó. “No permitiremos que este tipo de incidentes se repitan. Esto significa una falta de control y cambiaremos eso”, expresó Ledesma ante los familiares y los moradores que estaban alarmados.

NAM/Agencias