Con la única incógnita de quien disputará la UEFA Europa League, el Real Madrid recibe en el mítico Santiago Bernabéu al Borussia Dortmund que necesita sacar los tres puntos para no depender de lo que ocurra en el Tottenham-APOEL en Wembley para seguir en competiciones continentales.
Pero, más allá de tener seguro la segunda posición y la clasificación a octavos de final, Real Madrid sigue quedando en deuda en lo que ha juego se refiere. Muy lejos de los rendimientos que lo llevaron a ser campeón de la liga y de la Copa de Europa el lustro pasado que se entiende por la bajísimo nivel de sus motores de juego (Kroos, Modric, Carvajal y Marcelo) y la ineficacia de cara al arco.
El empate contra el Bilbao en el Nuevo San Mamés, perdiendo la oportunidad de acercarse al FC Barcelona, mantiene las alarmas encendidas y derrotar al Dortmund en casa podría encaminar hacía el despertar y poder viajar tranquilo a Emiratos Arabes Unidos para disputar el Mundial de Clubes de la FIFA.
Por otro lado, el Dortmund fue una de las decepciones de la fase de grupos de la Copa de Europa. Más que todo por no haber mostrado la competitividad que lo acostumbraba. Con Peter Bosz, que parece no encontrar las respuestas tácticas ni individuales para salir de este problema.
La Europa League parece ser un consuelo insuficiente que los podría mantener activos entre semana. Derrotar al Madrid en el Bernabéu sirve como una forma de reaccionar pero una nueva derrota podría terminar de hundir a un grupo golpeado.
