El caso recuerda al del exespía ruso Sergéi Skripal, de 67 años, y su hija Julia, de 33, envenenados el pasado marzo con un agente nervioso en la ciudad de Salisbury, en el condado de Wiltshire.
“Como es de esperar, dados los recientes sucesos en Salisbury, agentes de la unidad antiterrorista trabajan con los colegas de la Policía de Wiltshire en relación con el incidente de Amesbury”, indicó un comunicado de Scotland Yard.
Las fuerzas del orden indicaron hoy que no está claro que las dos personas hospitalizadas hayan sido víctimas de algún tipo de delito pero agregaron que mantienen la “mente abierta” sobre el caso.
La Sanidad Pública de Inglaterra (PHE, por sus siglas en inglés) indicó que no cree que haya “un importante riesgo sanitario” para la población, si bien admitió que esto puede ser revisado.
Los agentes y los servicios de emergencia habían sospechado en un principio que estas dos personas habían tomado drogas ilegales.
Finalmente, la Policía de Wiltshire ha declarado “un incidente grave después de sospecharse que dos personas pudieron haber estado expuestas a una sustancia desconocida en Amesbury”.
Estos dos individuos son atendidos en el mismo hospital en el que fueron tratados durante varias semanas los Skripal, hallados inconscientes el pasado 4 de marzo en Salisbury.
Las pruebas a las que Sergéi Skripal (que tiene nacionalidad británica) y su hija fueron sometidos indicaron que habían sido envenenados con el agente nervioso Novichok, de fabricación rusa.
El Gobierno británico decidió expulsar a varios diplomáticos rusos en represalia por el envenenamiento de ambos.
Pulzo
