viernes 5 de junio de 2026

Portugal y México empatan en un festival de errores

Después de una temporada gobernada por el Real Madrid, era complicado despojarle los reflectores a Cristiano Ronaldo en esta Copa Confederaciones. Rusia, más allá de ver buen fútbol, estaba de fiesta por recibir al mejor jugador del momento y quien dominó a cabalidad todo la Liga de Campeones de Europa.

Pero nunca un hombre, más allá de su calidad, puede ser más preponderante que un colectivo bien organizado, y eso define a la selección mexicana del entrenador colombiano Juan Carlos Osorio, que comenzó el partido presionando alto y neutralizando la salida limpia de la pelota desde el guardameta Rui Patricio, que no encontraba línea de pase segura ni con la línea defensiva ni con William Carvalho, que sufrió ante la marca de “Jona” Dos Santos. México monopolizó la pelota en su totalidad pero no encontraba la profundidad para hacer daño pero le fue suficiente para neutralizar a Cristiano Ronaldo, que en su selección es más de apariciones esporádicas.

Ante el dominio sin oportunidades mexicanas, Portugal encontró en la pelota larga petróleo para construir jugadas peligrosas con Quaresma y Cristiano Ronaldo como armas punzantes en velocidad. Después de un error de Salcedo en el salto, CR7 apareció y quebró el partido. Conducción, pausa, panorama y pase filtrado, de una altísima calidad, del delantero del Real Madrid para encontrar a Quaresma, que solo tuvo que engancharle a Ochoa y definir sutilmente sin oposición alguna (Min. 24). Pero, solo minutos después, Jiménez y “Chicharito” cambiarían de posición para generar sorpresa en los defensores lusos. Solo ocho minutos después, Carlos Vela aprovecharía un error de Guerreiro para centrar y encontrar a “Chicharito”, que anticipó a Pepe y anotó el 1-1. Resultado acorde al desarrollo.

En la segunda mitad, el libreto no cambió demasiado y México siguió gobernando la pelota contra un Portugal replegado esperando encontrar a Quaresma y Cristiano Ronaldo en velocidad para hacer daño lo más cerca de “Memo” Ochoa. Sin profundidad, el partido pasó mucho por las apariciones individuales para hacer daño a dos defensas que no entregaron muchas garantías desde el desempeño colectivo. Con solo minutos para finalizar el partido, Cedric Soares, después de un error de Héctor Herrera y un desvió del mismo, anotaría el 2-1 (Min. 86), que parecía sentenciar, inmerecidamente, el partido para los lusos.

Con el último suspiro, y con la necesidad de empatar como principal arma anímica, “Los Aztecas” encontraron el empate con un gran centro de “Jona” Dos Santos para Héctor Moreno, que superó a José Fonte, y anotó el empate definitivo (Min. 91). Un empate justo para ambos equipos. Los de Juan Carlos Osorio demostraron la capacidad para controlar la pelota y los partidos pero con muchas dificultades a la hora de profundizar y encontrar en posiciones ventajosas a los jugadores más decisivos. Por otro lado, Portugal, con la misma esencia del equipo campeón de Europa, es un conjunto reactivo que se repliega muy cerca de Rui Patricio y es dependiente de destellos individuales para generar peligro.

NV1