La presión financiera de Estados Unidos sobre el gobierno de Nicolás Maduro se extiende a todas las redes y aparatos del Estado venezolano en los cuales los funcionarios y ex funcionarios de la cúpula del mandatario ha conformado monopolios y negocios de magnitud elevada, según las denuncias e investigaciones del sistema de inteligencia estadounidense.
Y es que la Oficina Federal de Control de Activos (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos tomó medidas este lunes contra Gustavo Adolfo Vizcaino Gil (actual director del SAIME) y Juan Carlos Dugarte Padrón (ex director del SAIME) de conformidad con orden ejecutiva 13692, según enmendada, por ser funcionarios actuales o anteriores del Gobierno de Venezuela.
Presuntamente, Dugarte y Vizcaino se lucraron con la venta de pasaportes desde el año 2016 hasta la actualidad a través de una compleja red de gestoría de pasaportes y transferencias bancarias a las cuentas de ambos funcionarios chavistas en el sistema financiero estadounidense.
Según la reseña del Departamento del Tesoro, en abril de 2016, Dugarte fue nombrado Director General del Servicio Administrativo de Identificación, Migración e Inmigración del Gobierno de Venezuela (Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería, o SAIME). Mientras Dugarte era el Director General de SAIME, recibió sobornos, y SAIME fue implicado públicamente en negocios corruptos que implicaban la venta de pasaportes.
De acuerdo con las pesquisas estadounidenses, que someten a estrictas auditorías la procedencia de los fondos en dólares pertenecientes a esos funcionarios, bajo el liderazgo de Vizcaíno, SAIME vendió pasaportes a ciudadanos no venezolanos por miles de dólares por pasaporte, y el personal de ese organismo eran miembros de grupos armados ilegítimos del presidente venezolano Nicolás Maduro, conocidos como colectivos.
Esta nueva medida de la administración Trump eleva a más de 60 la larga lista de funcionarios venezolanos ligados a la cúpula de poder de Nicolás Maduro, quienes se han vinculado a monopolios, negocios y estructuras de capital, represión o control militar del gobierno venezolano en disputa.
Además, con estas sanciones, Dugarte y Vizcaíno verán limitadas y bloqueadas sus cuentas bancarias en Estados Unidos, lo cual les impide movilizar capitales fuera de Venezuela en caso de que persistan en sus operaciones y transacciones ilícitas con el monopolio de la venta de pasaportes en miles de dólares (de $1.000 a $5.000) a los ciudadanos venezolanos que recurren a todas las maneras habidas y por haber para obtener ese documento que les permita salir del país ante la grave crisis económica y social.
El comunicado de la OFAC del Departamento del Tesoro especifica los siguientes efectos de estas sanciones: «Todos los bienes e intereses en la propiedad de las personas y entidades mencionadas anteriormente, y de cualquier entidad que sea propiedad, directa o indirectamente, del 50 por ciento o más de ellos, individualmente o con otras personas designadas, que sean en los Estados Unidos o en posesión o control de personas estadounidenses, están bloqueados y deben ser reportados a la OFAC».
Además, esta restricción financiera podría generar repercusiones y conflictos de intereses en los grupos internos de la administración del SAIME vinculados al círculo de influencias de Dugarte y Vizcaíno en las principales sedes del organismo de extranjería en las ciudades más importantes del país; Caracas, Maracaibo, Maracay, Valencia.

Ricardo Serrano
